Jacobo y Estusha.
Autor: Lizette Arditi

 

LA TEORÍA SINTÉRGICA Y LA TELEPORTACIÓN
¿Se aproximan las teorías del Dr. Jacobo Grinberg y la de Supercuerdas?

Miguel Paz Bonells


Miguel Paz Bonells

Conocimos personalmente al Dr. Jacobo Grinberg, neurofisiólogo mexicano, en el Congreso sobre las Nuevas Fronteras de la Ciencia en Costa Rica, por el año de 1985…  Como siempre, el tema OVNI/ET dominó los escenarios, pero una que otra vez surgía, necesariamente, la teleportación como factor ineludible de la paranormalidad: un objeto se forma instantáneamente en nuestro espacio convencional y cae por gravedad, se posa, o impacta a gran velocidad, a veces produciendo destrozos, marcando una trayectoria angular aproximadamente de unos 45 a 60 grados, siempre que la penetración por el microportal implique velocidad...

No hemos podido medir dicho ángulo las veces que hemos sido testigos de excepción de este fenómeno que ya ocupa la mente de más de un jefe de proyectos en Dios sabe cuántos laboratorios de este mundo, muchos de ellos soñando con poderosas armas o medios militares para imperar sobre las demás naciones y subyugarlas… muy pocos piensan en servir a los demás, hay que señalarlo enfáticamente: ¡así somos nosotros, los humanos! …

La física actual de vanguardia que, pagada por los poderosos, investiga este fenómeno, a pesar de que ha logrado, de manera incipiente, teleportar partículas de materia o fotones en el ámbito de la Física Cuántica, parece haberse convencido de que es más fácil logarlo psíquicamente que recurriendo a esos “enmarañamientos” de que hablan algunos laboratorios, a pesar de que existen páginas enteras con aproximaciones teóricas y fórmulas que implican el hiperespacio y determinados estados especiales inducidos de la materia, los cuales, según las aproximaciones que esta física hace del fenómeno, representan la clave. Lo curioso y lo cierto es que muchas personas humildes, como Pachita, y algunas con conocimientos superiores pero igualmente humildes, han tenido este poder, por la razón que sea...

Personalmente dudo que se trate de un fenómeno mental simple, aunque ello depende de las definiciones y sus implicaciones en lo que respecta a la fisiología del cerebro y su interacción con la materia y la naturaleza de los campos de energía que motorizan todo… no debemos olvidar, empero, lo que la Conciencia representa por sí misma, y que – según algunos místicos que conocen muy bien de teleportación –, juega también allí su papel… dijimos la Conciencia (así con mayúscula), no la mecánica, pero sólo con la mecánica, hay que reconocerlo, esos poderosos han hecho de las suyas, como en el caso de Hiroshima y Nagasaky, para hablar de la energía atómica, que seguramente ellos querrán cambiar por algo más limpio, a fin de no tener que lavarse las manos…

Los invitamos a leer una síntesis de la Teoría Sintérgica en las propias palabras de ese gran filósofo de la Conciencia e investigador en el campo de las neurociencias y la psicofisiología que fue el Dr. Grinberg, destacando que nos llama la atención cierta similitud del planteamiento con la denominada “Teoría de Supercuerdas”…

Grinberg propone la existencia de un campo producido por el cerebro humano, que él denomina CAMPO NEURONAL.  Mediante este campo, el cual, interactuando con algo que él llama  la "LA LATTICE", la cual,  a su vez, hace parte de la estructura del espaciotiempo, se podría, no sólo teleportar objetos, sino -de alguna manera- alterar la realidad...  Como quiera que hemos estado pensando en eso mismo desde hace mucho tiempo, nos da la impresión de que la idea de Grinberg, quien desapareció o fue secuestrado misteriosamente en México hace 9 años, cuando salía para El Tibet a hacer unas investigaciones, representa un punto de partida fundamental para una comprensión de estos fenómenos que son, de hecho, paranormales.  Pachita fue un sujeto que Grinberg conoció, una humilde mujer mexicana que hacía maravillas tales como operar los pacientes introduciéndoles la mano en el cuerpo, extrayendo el órgano enfermo e introduciéndolo de nuevo, después de manipularlo... pues bien, los pacientes se curaban y en la piel no quedaba huella alguna!... también desaparecía objetos al ponerles la mano encima: todo esto lo presenció Grinberg y lo inquietó al punto de que cambió su vida y desarrolló eso que el llama la Teoría Sintérgica (ver las Referencias en el anexo final).

 Lo asombroso, repetimos, es que en ciertos puntos su teoría roza otra, que representa lo máximo en teorías para explicar la realidad física en el universo: la llamada Teoría de Supercuerdas.  En Supercuerdas las partículas se forman a partir de vibraciones de unas cuerdas infinitesimales que resuenan, lo cual, de hecho, podría relacionarse con la LATTICE de Grinberg (lattice significa urdimbre o tejido fino), es decir, que las dos teorías, en principio se aproximan... Grinberg, por su parte, afirma que la "realidad" puede modificarse en cuanto las formas, que están compuestas íntimamente por las partículas atómicas, dependen de la LATTICE y que esta puede, en casos especiales, responder al CAMPO NEURONAL: en Supercuerdas no se habla de la psiquis ni de ningún campo de fuerza asociado, pero sí de que las cuerdas resuenan, es decir, que tienen una frecuencia asociada y ese es el punto clave, porque en la Sintergia se refiere que el campo neuronal reforzado por alguna facultad especial de un sujeto dado, es capaz de alterar la LATTICE y, por tanto, la realidad ... 

(Absolutamente todos los destacados son nuestros).

LA TEORÍA SINTÉRGICA

LA LATTICE DEL ESPACIO TIEMPO

La mecánica cuántica actual ha desarrollado una concepción acerca de la estructura del
 espacio que nos va a servir de punto de partida para intentar explicar el trabajo de Pachita.
El concepto de la lattice considera que la estructura fundamental del espacio es una red o matriz energética hipercompleja de absoluta coherencia y total simetría. A esta red se le denomina lattice y se considera que en su estado fundamental contribuye al espacio mismo omniabarcante y penetrado de todo lo conocido.
La lattice permanece totalmente invisible hasta que alguna de sus porciones (por cualquier causa) altera su estado de coherencia. Una partícula elemental es precisamente una desorganización elemental de la lattice en cualquiera de sus localizaciones. Cualquier átomo o compuesto químico es una particular conformación estructural de la lattice con respecto a su estado fundamental de máxima coherencia.
La concepción de lattice surgió de los estudios de cristalografía, porque la estructura de cualquier cristal es una lattice (red) de alta coherencia que se asemeja a la lattice del espacio.
A partir de Eisntein, el concepto de espacio ha sido inseparable del tiempo, por lo que la consideración de la lattice del espacio tiempo se refiere a ambos unificándolos. Si la lattice desapareciera, el espacio y el tiempo harían lo mismo.
Cualquier objeto "material" es en realidad una organización irrepetible de la estructura de la lattice. En su estado fundamental de total coherencia, fuera de la misma lattice no existen ni objetos ni alteraciones temporales. Es únicamente cuando la lattice cambia su estructura fundamental que el tiempo transcurre y los objetos aparecen.
EL CAMPO NEURONAL
El cerebro humano es la conformación más compleja conocida de la estructura de la lattice (exceptuando la estructura fundamental de la lattice misma). Cada una de las doce mil millones de neuronas del cerebro humano, junto con todas sus conexiones anatómicas, representa otras tantas alteraciones de la estructura fundamental de la lattice. Cada vez que una neurona se activa y su membrana celular cambia su potencial de reposo produciendo cambios eléctricos de superficie, la lattice cambia su conformación. El conjunto de las modificaciones de la estructura de la lattice que resulta de toda la actividad del cerebro crea una alteración colosalmente compleja de la lattice.
Esta alteración ocurre en todas las dimensiones del espacio y se le denomina campo neuronal. El campo neuronal de un cerebro vivo continuamente interactúa con la lattice produciendo en ella confirmaciones energéticas a las que denominamos imágenes visuales.
En realidad, el campo neuronal y la lattice forman una unidad y es la misma lattice la que sirve de fundamento al campo neuronal. Sin embargo, por razones didácticas, hablaré de interacción entre el campo neuronal y la lattice cuando haga referencia al efecto que el cerebro tiene sobre la estructura de la lattice.
El mundo que conocemos resulta de la interacción entre el campo neuronal y la lattice. Todos vemos un mundo similar porque la estructura de nuestros cerebros es muy parecida y por lo tanto, los campos neuronales que producimos son semejantes aunque irrepetibles y únicos en cada momento.
Existen, sin embargo, diferentes niveles de interacción y prácticamente un infinito número de conformaciones que el campo neuronal puede adoptar.
Las estructuras cerebrales que más se han utilizado durante la evolución son las más fijas estructural y energéticamente hablando. Esto explica la relativa fijeza de nuestra percepción visual. Al mismo tiempo, las estructuras cerebrales más nuevas, evolutivamente hablando, no tienen tal fijeza ni producen campos neuronales tan parecidos. Por ello las creaciones intelectuales y el pensamiento son tan variables y con tanta capacidad de originalidad, aunque ambos, el mundo visual y el mundo del pensamiento, tienen el mismo origen en la interacción del campo neuronal y la lattice.
De acuerdo a los estudios de la conciencia que indican que ésta posee valores discretos dando lugar a niveles cualitativamente diferentes de la experiencia, es posible suponer que la interacción entre el campo neuronal y la lattice posee una congruencia solamente con ciertas bandas o niveles mientras que con otras no. Por ello existen mundos auditivos diferentes de los visuales u olfativos y niveles particulares que la conciencia mística oriental conoce tan bien.
Algunos niveles de interacción solamente son accesibles después de un entrenamiento riguroso mientras que otros son más cotidianos y comunes. En todos los niveles, sin embargo, el cerebro afecta la estructura de la lattice.
EL TRABAJO DE PACHITA
Tal como el lector podrá constatar a través de la lectura de este libro, el nivel de conciencia de Pachita era extraordinariamente diferenciado. Durante las operaciones que realizaba ella era capaz de materializar y desmaterializar objetos, órganos y tejidos. El manejo de las estructuras orgánicas, le permitía realizar transplantes de órganos a voluntad, curaciones de todo tipo y diagnósticos a distancia con un poder y exactitud colosales.
Estar junto a Pachita era una experiencia única en la cual se experimentaba el poder de su mente capaz de conocer los contenidos del pensamiento, las intenciones y las experiencias más íntimas de sus colaboradores y pacientes como si  fueran un libro abierto. Además Pachita lograba penetrar en el tiempo prediciendo eventos futuros como si su campo neuronal en interacción con la lattice del espacio tiempo decodificara y modificara la estructura temporal de la realidad.
Todos estos portentos pueden ser explicados si se acepta la posibilidad de que las modificaciones de la lattice producidas por el campo neuronal de Pachita eran capaces de modificar sustancialmente aquélla, produciendo conformaciones similares a la de los objetos (en caso de las materializaciones) o retornos a la estructura de la lattice de los objetos (en el caso de las desmaterializaciones).
Pachita poseía un control único sobre su campo neuronal transformándolo y modificando con él a la estructura de la lattice. Aunque sus efectos parecían ser milagrosos se basan, de acuerdo con esta hipótesis, en el mismo mecanismo que todos utilizamos para crear nuestras imágenes o nuestros pensamientos.

LOS ÓRBITALES DE LA CONCIENCIA

La existencia antes mencionada, de niveles discretos congruentes en la interacción del campo neuronal y la lattice explica que el Hermano Cuahutémoc... De acuerdo a la hipótesis que he presentado, el campo neuronal de Pachita era capaz de interactuar en forma congruente con una banda de la lattice que ella denominaba Cuahutémoc. A estas bandas la teoría sintérgica las denomina orbitales de conciencia. La teoría sintérgica sostiene que la experiencia es la interacción del campo neuronal con la lattice.

LA CONCIENCIA DE UNIDAD

El campo neuronal es capaz de mimetizar la estructura fundamental de la lattice. Esto se logra incrementando la coherencia ínter y transhemisférica. Cuando la coherencia cerebral se ve incrementada  de esta manera, el campo neuronal deja de modificar la estructura fundamental de la lattice: entonces la lattice  y  la conciencia se unifican, alcanzan la Unidad... en este estado de Unidad total desaparece el ego y el sujeto de la experiencia se vuelve una especie de "rey de la creación", capaz de modificar la realidad desde sus orígenes.
No puedo explicar la existencia de Pachita y sus efectos a menos que acepte que ella había logrado llegar a la conciencia de Unidad. Esto me explicaría su capacidad de reconocer cualquiera de las mentes que se le aproximaba y su habilidad de hacer aparecer su conciencia en diferentes localizaciones del Universo. Pachita decía ser capaz de salirse de su cuerpo y hacer aparecer su experiencia en localizaciones extracorpóreas. Esta capacidad implicaba, entre otras, la de poder focalizar su atención total en diferentes porciones de la lattice.
EL FACTOR DE DIRECCIONALIDAD Y EL PROCESADOR CENTRAL
Normalmente hacemos algo similar con nuestra atención: la focalizamos en diferentes regiones de la interacción entre el campo neuronal y la lattice. La capacidad atentiva de Pachita era, sin embargo, extraordinariamente acrecentada. En ambos casos, la de la atención normal y la de la acrecentada, se requiere de un factor explicativo además de la interacción entre campo neuronal y lattice. A este factor la teoría sintérgica lo denomina factor de direccionalidad.
El factor de direccionalidad hace aparecer la experiencia consciente en diferentes regiones de la lattice y requiere de la existencia de un controlador del mismo al que la teoría sintérgica denomina procesador central. Acerca de éste último poco se sabe y solamente se puede conjeturar que pertenece al Observador independientemente de la lattice y el campo neuronal.
Este Observador en diferentes tradiciones se ha denominado Ser, Purusha o AtmanLa existencia del Observador se encuentra en la frontera del conocimiento científico precisamente por la necesidad de considerarlo independiente de la lattice. La aceptación del Observador como independiente del mundo físico no ha sido aceptada por la ciencia aunque para Pachita era una realidad incuestionable.
EL HIPERCAMPO
Una consecuencia de todo lo que antecede es la idea de que, sumada a la organización propia de la lattice y a su interacción con el campo neuronal, sea necesario considerar a las interacciones entre todos los campos neuronales existentes en el seno de la lattice. A esta lattice que incorpora todos los campos neuronales se le denomina hipercampo.
Pachita parecía poseer la capacidad de decodificar el hipercampo conociendo, de esta manera, el estado de la conciencia planetaria. Esta capacidad de decodificación no era pasiva puesto que ella afirmaba que, a través del Hermano Cuahutémoc se realizaban misiones planetarias de direccionalidad y modificación del hipercampo.
Cualquier alteración del hipercampo afecta a todos los campos neuronales y por lo tanto determina cambios en la conciencia individual y colectiva.
Una de las facetas más extraordinarias de Pachita era precisamente su trabajo en el hipercampo y su ideal de transformación para el bien de la humanidad.
Jacobo Grinberg-Zylberbaum
Ciudad Universitaria, 19 de mayo de 1987.
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Los textos sobre chamanismo de Jacobo Grinberg-Zylberbaum:
Los chamanes de México I Psicología Autóctona Mexicana, Alpa Corral, México, 1987.
Los chamanes de México II Misticismo indígena, Alpa Corral, México, 1987.
Los chamanes de México III Pachita, IMPAC, México, 1988.
Los chamanes de México IV, La Cosmovisión de los Chamanes, INPEC, México, 1988.
Los chamanes de México V, El Cerebro y los Chamanes, INPEC, México, 1989.
Los chamanes de México VI, La Voz del ver, INPEC, México, 1989.
Otros textos teóricos del mismo autor:
El Cerebro conciente, Trillas, México, 1979.
El espacio y la conciencia, Trillas, México, 1981.
La Meditación, INPEC, México, 1989.
En Internet:


Implicaciones epistemológicas de la teoría sintérgica: http://homepage.mac.com/penagoscorzo/ensayos5.html

LA CREACIÓN DE LA EXPERIENCIA

… Hemos sostenido que la teleportación es uno de los fenómenos clasificables como paranormales más interesantes, en primer lugar porque ya la física de vanguardia, no sólo ha intentado abordar su explicación, sino que está experimentando con ella a nivel incipiente, lo cual refuerza nuestra proposición (ver “Lo Paranormal en Diagramas de Venn” en esta misma Página Web) en el sentido de que dicha fenomenología comenzará a “normalizarse”, en la medida en que la humanidad vaya expandiendo su conciencia y/o profundizando, sistemáticamente, en el conocimiento de la realidad, percepción que sintetizamos afirmando que en términos de la verdad lo paranormal es lo normal.

La ciencia-ficción ya jugó su papel anticipatorio en esto de la teleportación, principalmente con la serie Viaje a las Estrellas, porque la verdadera ciencia-ficción lo es en cuanto representa una extrapolación de posibilidades previsibles a partir de las teorías predominantes o de la aplicación incipiente de principios físicos en el ámbito de lo tecnológico.

Si se nos pidiera una definición diríamos que – en términos generales – la TELEPORTACIÓN consiste en trasladar un objeto de matera orgánica o inorgánica, desde un punto del espacio hasta otro punto del espacio, con las siguientes características:

  1. El objeto “desaparece” del espacio convencional donde se encontraba
  2. El objeto “reaparece” en un punto distante diferente del anterior
  3. El objeto permanece absolutamente imperceptible durante el traslado
  4. No transcurre, aparentemente, un tiempo medible entre los dos eventos o el lapso es desconocido
  5. El efecto puede ser parcialmente reversible

Además de la teleportación denominada “psíquica”, se ha detectado otro fenómeno paranormal asociado, que podemos referir como “realidad alterada”, el cual definimos más adelante con un ejemplo vivido por nosotros.

Ambos casos se pueden producir por la intervención de un sujeto que utiliza para ello, básicamente, energía psíquica, implicando la voluntad, la mente y/o la conciencia, aunque la teleportación, específicamente, puede ser causada por medios tecnológicos: la ciencia actual ya teleporta ciertas partículas elementales, utilizando dispositivos que trabajan fundamentándose, principalmente, en  la Física Cuántica.  Conviene señalar que antes de conocer las ideas del Dr. Grinberg, ya habíamos tenido contacto con la parte psíquica del fenómeno.

De hecho la teleportación que emplea medios tecnológicos se halla en un estado, repetimos, muy incipiente, lo cual, a nuestro parecer, la hace – hoy por hoy – totalmente impráctica.  Esto ha hecho – tal vez – que ciertos laboratorios que experimentan, más o menos secretamente, con teleportación, algunos de ellos pensando en su utilidad militar potencial, estén considerando, de alguna manera, la viabilidad de la denominada “teleportación psíquica”… 

Sostenemos, a partir de observaciones directas, que en ambos casos está implicado eso que Archivald Wheeler calificó de “hiperespacio”, para designar toda aquella región del espacio que el ser humano no puede percibir normalmente, sea en razón de sus propias restricciones perceptuales o debido a que el espacio  posee más de cuatro dimensiones: en ambos casos es posible aplicar la teoría de la restricción, aunque el Dr. Grinberg sólo implica el espacio, pero ello podría reducirse a una cuestión de términos.

Aunque no conocemos in extenso la obra del Dr. Ginberg, nos parece que su teoría “sintérgica” se origina, de alguna manera a partir de su experiencia con un sujeto cariñosamente llamado Pachita en México,  que no sólo teleportaba sino que poseía facultades tan especiales que producía fenómenos capaces de alterar de tal manera eso que aceptamos normalmente como “realidad”, que algunos no vacilarían en calificarlos de “milagrosos” o “sobrenaturales” (ver la referencia a “Pachita” al final).

De hecho para nosotros la “realidad” es el resultado de la interacción entre un psiquismo y su entorno, lo cual equivale a afirmar que toda realidad es una co-creación.  Otra cosa es lo real, que refiere, al menos desde el punto de vista filosófico,  lo que es, o – si se quiere – lo que existe, verdaderamente, fuera de la conciencia humana, aunque es difícil que lo real exista, porque todo lo existente tiene principio, como la realidad.  Cuando decimos “un psiquismo” nos referimos al psiquismo de un individuo o al psiquismo de todo un conjunto de individuos, que bien podrían representar dos personas o la humanidad entera.

Es entonces que el Dr. Grinberg, quien ya en 1985 hablaba de “niveles de realidad”, comienza a concebir lo que él denominó CAMPO NEURONAL, noción que considera el cerebro vivo como un generador de energía en capacidad de crear su propio campo de fuerza e interactuar con otra noción, esta vez completamente física, relacionable con el continuo espacio-tiempo que él refiere como una lattice o tejido que caracterizaría el espacio.

La palabra lattice, tal como la refiere Grinberg, pareciera significar el mismo continuo espacio-tiempo, pero caracterizado por una fina “red” invisible, capaz – a la vez – de interactuar con el “Campo Neuronal” que resulta de la actividad bioeléctrica del cerebro.  Decimos “bioeléctrica”  porque es la única actividad neuronal  determinante conocida, pero queremos dejar abierta la posibilidad de que dicha actividad, propia de esa masa de neuronas que es el cerebro, no sea la única existente, pues – a nuestro juicio – toda corriente eléctrica es un movimiento de cargas (electrones, según la física), las cuales sólo pueden producir dos tipos de campo: el electromagnético, cuando están en movimiento y el electrostático cuando están detenidas, y esta no pareciera ser la naturaleza del campo producido por el cerebro, pero no es el caso plantearlo en el marco del presente enfoque.

 Sí queremos señalar que Grinberg desarrolló su concepción de la lattice de tal manera que, por lo menos, coincide parcialmente con la llamada Teoría de Supercuerdas, que refiere, a su vez, la estructura material del espacio-tiempo como un entramado o urdimbre de infinitas cuerdas inconcebiblemente delgadas y unidimensionales, las cuales, dependiendo de su fase, pueden percibirse como partículas... ¿se podrían relacionar estas “cuerdas” con la lattice de Grinberg?

Si las partículas subatómicas, que son como los ladrillos de la realidad, según lo declara la física moderna,  tan sólo representan diferentes fases referidas a la frecuencia de estas cuerdas singulares, y el referido campo generado por el cerebro de los seres humanos puede,  en determinados momentos de coherencia, interactuar con los estados de dichas cuerdas alterando la estructura del espacio, de acuerdo a la Sintergia de Grinberg, entonces la mente humana pude modificar la realidad y hasta crearla… por lo menos así nos ha parecido al tratar de comprender el pensamiento del investigador mexicano. 

Compárese esto con la noción introducida por el físico Michio Kaku (Hyperspace, A Scientific Odissey Trough Parallel Universes, Time Warps and the Tenth Dimension / Anchor Books, Doubleday, 1995; ¿Qué es una Partícula?, pág. 152): “La esencia de la Teoría de las Cuerdas consiste en que puede explicar, tanto la naturaleza del espacio-tiempo como la naturaleza de la materia.  También da cuenta de las llamadas partículas.  ¿Por qué hay tantas de ellas?  En la Teoría de Cuerdas, una cuerda tiene un tamaño de 10 a la 20 (10 elevado a la veinte) veces más pequeño que el de un protón (absolutamente invisible para e ojo humano). 

Para esta teoría una partícula subatómica es tan sólo un modo de vibración de la cuerda.  Cada partícula correspondería, así, a una resonancia diferente.  Ninguna partícula es por sí misma fundamental.  Un electrón no es más fundamental que un neutrino… lo es en cuanto no poseemos medios para ver su estructura última.  Según la Teoría de Cuerdas, si pudiésemos supermagnificar cualquier partícula, veríamos finalmente una pequeña cuerda vibrante (vibración que – de paso – sólo podría tener lugar en universos de 10 dimensiones).  De hecho, según esta teoría, la materia no viene a ser otra cosa que las armonías creadas por estas cuerdas vibrantes.

Es muy interesante, también, el hecho de que en los textos llamados “documentos Ummitas”, analizados desde el punto de vista de la física por el científico francés J. P. Pettit y fuente de “inspiración” para algunos apartes de los “Caballos de Troya”, los “ummitas” (sean quienes sean),  se anticiparon de hecho a la Teoría de Supercuerdas, ya en los años 50 del increíble Siglo XX (Ver el Tomo I, Pág. 57 de la serie escrita por J. J. Benítez y  “El Misterio de Ummo” obra de otro autor español: Antonio Ribera”: de ello hablamos en “Ciencia de Otro Mundo” en la Página Lo Paranormal y la Cultura.
 
El autor ha sido testigo de excepción, no sólo de numerosas teleportaciones  clasificables como de origen psíquico, sino de otros fenómenos que dejan bien clara la posibilidad de que eso que llamamos la “realidad” puede ser modificada por la mente humana, violando de una manera contundente todas las leyes conocidas…

Vamos a narrar uno sólo de esos fenómenos, producido por un sujeto con facultades especiales:

El sujeto había comprado un regalo que nos entregó para que se lo hiciéramos llegar a una niña de unos 8 años, a quien íbamos a visitar: se trataba de una lonchera de calidad, diseñada para estudiantes y hecha de resistente plástico;  al sostenerla rápidamente observamos que su asa se encontraba torcida de tal manera que no cabria en ella ni la mano de un niño, por lo cual le preguntamos que por qué la había aceptado así.  El sujeto nos explicó que no la había comprado así, sino que el asa se había torcido “sola” cuando la llevaba, al salir de la tienda, pero que si quería se la devolviera, pues estaba en capacidad de comprarle otra…  le dije que la dejara así, pues intuí que iba a pasar algo interesante con esa lonchera, ya que estábamos acostumbrados a que pasaran cosas inexplicables cuando el sujeto intervenía, dadas las facultades especiales que poseía desde que tenía 5 años.

Miré cuidadosamente, con la lupa de mi navaja, los dos remaches de aluminio que fijaban el asa de gruesa fibra sintética a la lonchera,  atravesando el plástico, para concluir que los mismos estaban intactos, sin mostrar ninguna huella sospechosa.  Hasta el momento, sin embargo – me dije – el asa pudo haber sido torcida y vuelta a fijar  trabajando esmeradamente…

Al llegar a la casa de la niña, y mientras la buscaban para que recibiera el regalo que le enviaba  el sujeto, me preguntaba cómo haría para llevarla al colegio sin poder utilizar normalmente el asa.

En la sala estaban tres muchachas jóvenes, quienes se interesaron en el extraño regalo, al percibir que exhibía tal daño en su pieza más útil.  Les repetí, para probar su reacción, que el asa se había torcido “sola” después que el sujeto  la había sacado de la tienda, pero ellas se mostraban escépticas, sin aceptar mi historia, cuando apareció la niña corriendo y me la arrebató, prácticamente, de las manos…

Todos mirábamos la cara de ella, pues inmediatamente se fijó en el defecto de la caja, cuando ocurrió algo verdaderamente sorprendente: el asa giró “sola”, a gran velocidad y se enderezó, ante la mirada incrédula del grupo…

¡Lupa en mano volví a constatar que los remaches no habían sido violados!

Comentamos la gran velocidad a qué giró el asa para enderezarse: es algo verdaderamente asombroso lo sucedido ante 6 testigos, incluyéndome, pues alguien, o algo, había jugado con los parámetros que nos permiten creer que vivimos inmersos en una realidad constante y sometida a leyes inviolables.   Llamé al sujeto quien, evidentemente sabía lo que había ocurrido: – ahí te dejo eso para tu reflexión – me dijo, y colgó el teléfono.

¿De qué manera interactuó el campo neuronal del sujeto con la lattice, o la estructura del espacio que Grinberg refiere de esa manera, como para producir una distorsión tan compleja que pudo modificar lo que el grupo estaba experimentando/interpretando como “el asa retorcida de una lonchera”?

 Grinberg afirma que cualquier distorsión en la estructura de la lattice se manifiesta como una partícula elemental o un objeto complejo…  Por su parte la teoría de Supercuerdas sostiene que cada partícula se corresponde con la resonancia específica de una cuerda, es decir, que esta sólo vibraría ante cierta frecuencia, como una cuerda de violín, y así como se pueden componer, con este instrumento, numerosas armonías sonoras, también se podrían construir infinitas formas de la materia a partir de los modos en que se hagan vibrar las cuerdas: ¡lo antedicho tiende a demostrar que las dos teorías se aproximan! ... ¿puede el pensamiento humano, reforzado de alguna manera, modificar realmente la frecuencia de estas “cuerdas”, modificando – de paso – las formas que percibimos como “realidad”?

Por todo lo que hemos narrado, nos parece que la teoría del Dr. Grinberg representa un verdadero aporte para el comienzo de una comprensión de esta extraordinaria fenomenología, que muchos escépticos se empeñan en negar, lo cual, sin duda, representa una postura tan cómoda y simplista como la de todos los creyentes.

Cuando arriba sostenemos que la “realidad” es el resultado de la interacción entre un psiquismo y su entorno, lo cual equivale a afirmar – insistimos – que toda realidad es una co-creación (el mundo humano), ello, evidentemente, no se puede desligar de eso que denominamos la experiencia, que forma parte de los procesos del conocimiento y hemos hallado un interesante enfoque al respecto, alrededor de un trabajo especial sobre la teoría Sintérgica, que transcribimos a continuación.

(Igualmente todos los destacados son nuestros.) 

MPB, Marzo de 2006
           

Enfoque sobre la “CREACIÓN DE LA Experiencia”  y la SINTERGIA

A partir de la investigación en psicofisiología realizada en los laboratorios de la UNAM (Universidad Autónoma de México),  se ha creado una teoría que intenta aclarar cuál es el origen de la experiencia,  se enuncian sus postulados básicos y se intenta analizar cuáles son sus implicaciones para una teoría del conocimiento.

El propósito del presente escrito es el de aproximarse al análisis sistemático de la Teoría Sintérgica, usando el método filosófico, observando sus implicaciones epistemológicas. Este análisis se hará tomando en cuenta dos de los momentos conceptuales más importantes, que ha tenido  la teoría.

La Teoría Sintérgica de la experiencia ha sido creada por un psicofisiólogo mexicano llamado Jacobo Grinberg-Zylberbaum. El devenir de esta teoría ha tenido varias etapas en las cuales ha postulado diferentes procesos de interacción para explicar el origen de la experiencia; esta palabra, LA EXPERIENCIA, tiene un significado especial: es la cualidad que no se puede compartir ni describir, de esa interacción entre nosotros y el mundo. No hay forma lingüística capaz de comunicar la experiencia de la luz, el color, el sonido, etc.  Si se trata de describirle, por ejemplo,  a un invidente lo que es el rojo por parte de un vidente, nunca podría hacerlo aunque ambos conocieran el lenguaje de la física (se trata de una onda electromagnética que se asocia con x longitud de onda y los órganos visuales están constituidos de tal manera que lo reconocen y diferencian de otras longitudes de onda etc., etc.); lo rojo en sí quedaría sin ser tocado. Grinberg (1981), dice que "... el término experiencia es un todo inclusor,
aún de la conciencia. Todo lo que sentimos, vemos, oímos; todas nuestras emociones, sensaciones corporales, pensamientos, imágenes, etc., son experiencias. Y no se refiere a técnica, ni memoria o aprendizaje, ni a una maduración psicológica o veteranía. Conciencia es la experiencia del darse cuenta. El neologismo que aparece en esta teoría es el de Sintergia y surge de las palabras síntesis y energía  (Grinberg, 1979). Con los datos anteriores podemos ver lo que propone la teoría, en este momento (1988), para explicar la experiencia. Esta propone que la experiencia surge de la interacción entre el campo neuronal y la lattice del espacio-tiempo. El campo neuronal es la actividad global de un cerebro vivo que resulta de las interacciones de todos los elementos neuronales que lo forman. Y la lattice es, de acuerdo con la mecánica cuántica, la estructura básica de total coherencia y simetría que posee el espacio-tiempo. La lattice constituye el fundamento de la materia, puesto que cualquier alteración de su estructura básica y fundamental da lugar a una partícula elemental. ¹ Todo compuesto químico y cualquier campo energético son alteraciones específicas de la lattice. Este concepto surgió de los estudios de cristalografía de rayos X, en los cuales la estructura de los cristales aparecía como una red hipercompleja, penetrándolo todo. Un sinónimo de lattice es Campo Cuántico. Ahora pasemos al análisis: Si la experiencia lo abarca todo y esta surge de la interacción del campo cuántico y la lattice del espacio-tiempo. Entonces hay dos elementos que interactúan y esta es una posición dualista de ver la realidad. Más adelante analizaremos esta posición. El concepto de campo neuronal, dadas sus características de campo, que va más allá de los elementos que lo componen para abandonar el cerebro e interactuar con el espacio, es un concepto que desde el punto de vista Kantiano se podría llamar trascendental ya que el conocimiento que parte de lo empírico, es decir, de los objetos, así como en Kant, no es del interés de esta teoría, ya que se sabe, por la evidencia experimental del siglo pasado, que finalmente lo que hay, al ser estimulados los sentidos, es actividad electroquímica en el sujeto . El proceso que condiciona en general la presencia de unos objetos en nuestro conocimiento, es el de interacción. Y a él el de lattice espacio-tiempo. Así que estos dos elementos son trascendentales por que posibilitan el conocimiento apriori. Aquí, como en Kant, no hay interés por explicar lo empírico inmanente a la experiencia por medio de otras cosas empíricas inmanentes, igualmente, a la experiencia. El interés se centra en las condiciones que lo posibilitan y lo posibilita es el sujeto cognoscente cuando, voluntariamente, lo decide. Este no procede de la experiencia, sino que la posibilita. Es una condición de la misma. Esto pone de manifiesto a tres elementos: al yo (sensible), al sujeto (el que percibe) y al pensamiento. Así en la filosofía Kantiana se supone un objeto trascendental y a un yo empírico y racional, con lo cual  se indica, de qué manera el sujeto es una condición no empírica de lo empírico. ¿Qué es pues la verdad empírica y qué es la trascendentalidad? La trascendentalidad (la independencia del objeto respecto al sujeto y viceversa) no se puede dar dentro de lo empírico. No basta con ver las cosas para conocerlas. Por eso se requiere de un lenguaje diferente. La trascendentalidad escapa a lo empírico. La experiencia - como emergente - escapa a sus elementos de interacción, pero sigue suponiendo un no-yo como su condición. De ahí que este no-yo exista sin las formas apriorísticas de nuestro conocimiento. Es algo en sí, ciertamente no es el objeto de nuestra visión sensible y este mismo es frontera de nuestra experiencia. Kant, de esta manera introdujo el concepto límite. Sin embargo, en esta teoría, el concepto de campo neuronal implica la posibilidad de no tener límites, ya que este interactúa con el espacio y en él, según ciertas tradiciones espirituales, se encuentra un registro total de pensamientos, acciones y vivencias. Este registro llamado akhashico, puede ser decodificado y así recuperada toda la información de la historia del pensamiento humano y del universo (Gringberg, 1980) Una de las escuelas occidentales que considera esta idea, supone que la información esta grabada en la organización química y molecular de los compuestos orgánicos que forman nuestro cuerpo. Una célula contiene, en su composición química, información detallada acerca de todo lo que ha ocurrido desde la aparición de la materia. El cerebro es capaz de decodificar esa información, transformándola en algo más familiar para el manejo consciente: Imágenes visuales, códigos sonoros etc. Regresando a la posición dualista de esta teoría en ese momento, se puede agregar que no se salvó de la influencia de la piedra angular de la filosofía, la teología y ciencia de occidente, que en términos generales es la filosofía griega y esta es la filosofía de los dualismos. Sin embargo, gracias a la metodología científica (que potencialmente es capaz de destruir los dualismos). Se inició un proceso de autoaniquilamiento del dualismo cartesiano (sujeto frente al objeto). Este punto es interesante, ya que los conceptos que fundamentaron esta teoría parten de lo que "cimbró" a la física clásica en su estructura básica dual: la mecánica cuántica. Los físicos se dieron cuenta que "... la medición y la verificación objetiva ya no podían ser el sello de la realidad absoluta, porque el objeto medido no podía ser completamente separado del sujeto que lo medía " -(Wilber, 1990). Las preguntas consecuentes serían ¿Cómo se verifica al verificador, puesto que este es indudablemente parte del todo? Se sabe que ningún sistema de observación puede observarse observando. El ojo tiene siempre un punto ciego y es por esto, que en la base de los intentos dualistas encontramos incertidumbre y la incompletitud (que dicho sea de paso, en los sistemas formales de las matemáticas, Cura Gödel, creó el "teorema de la incompletitud" que es una demostración matemáticamente rigurosa de que todo sistema de lógica debe tener una premisa que no pueda ser demostrada o verificada sin contradecirse). Así como en la física, esta teoría renunció al dualismo, a esa división ilusoria entre sujeto y objeto, mente y cuerpo, energía y materia, para postular su nueva hipótesis acerca del origen de la experiencia: la hipótesis postula que la experiencia surge de una hipercompleja distorsión de la lattice espacio-tiempo. La lattice o campo cuántico es, como ya se ha dicho, la matriz del espacio. El espacio posee diferentes niveles de organización (Wallace, 1986), de los cuales la Lattice es la más fundamental. En el estado puro se encuentra con una absoluta coherencia y simetría. Cualquier distorsión en su estructura se manifiesta como una partícula elemental o un objeto complejo. Cada activación de una neurona provoca una microdistorsión (transformación o modulación) de la Lattice. El grupo de microdistorsiones resultante de la activación del total de elementos neuronales, crea una hipercompleja macrodistorsión llamada campo neuronal.

Cada modalidad sensorial esta asociada con un campo neuronal activado con una particular duración del presente, conteniendo diferentes cantidades de información y vibrando con diferentes frecuencias. Así la experiencia ya no surge de una interacción sino que, simplemente, es decodificada, a partir de las distorsiones que sufre la Lattice del espacio-tiempo. Y aquí se reconoce que hay otra posibilidad de conocer la Realidad, posibilidad que opera sin separar al que conoce de lo conocido. Proceso al cual Eddington llama, "íntimo", ya que en su funcionamiento el sujeto y el objeto están íntimamente unidos. En el momento en que aparece el dualismo esta intimidad se pierde y es remplazada por el simbolismo. Por lo tanto el conocimiento dualista es un conocimiento simbólico y como consecuencia ilusorio. Así pues, se dispone, y esta teoría lo vivió así: dos modos de conocer básicos. El conocimiento simbólico, por mapas (Korzybski, lo explicó con su ejemplo de mapa-territorio: el territorio es el proceso del mundo con su realidad concreta, mientras que un mapa es algo que lo representa. El mapa no es el territorio, inferencial, interaccionista; en tanto que el otro se ha considerado conocimiento íntimo, directo, no dual. Los científicos, teólogos, psicofisiólogos, etc. dejaron de hablar de la realidad (etiquetarla)  para vivenciarla, y es el contenido de esta experiencia no-dual lo que universalmente se conoce como Realidad Absoluta. Esto no puede reducirse a una demostración lógica, sino que es una invitación a constatar y saber por el investigador si es verdad o no. Haciendo una pequeña traslación de esta discusión epistemológica hacia una base psicológica se puede señalar que los diferentes modos de conocer corresponden a diferentes niveles de conciencia y fisiológicamente se señala que a diferentes niveles neurosintérgicos le corresponden diferentes modalidades experienciales (Wilber, 1990; Grinberg, 1991), un aumento en la neurosintergia a tal grado de semejanza con el espacio llevaría a la conciencia de unidad. Nuestra identidad personal tiene que ver con el nivel de conciencia desde el cual operamos. Un cambio en nuestro modo de conocer nos lleva a un cambio en nuestro sentimiento de identidad básico. Volviendo a la discusión central, si usamos el modo de conocer dualista nos separamos, nos sentimos ajenos y distintos al universo; aún para nosotros mismos somos objetos de nosotros. El otro tipo de conocimiento trae consigo unidad (parte de su naturaleza es ser uno con aquello que conoce). Cuando en párrafos anteriores se mencionaba el contenido de este tipo de conocimiento como Realidad Absoluta, no es que exista una cosa que se llame así y otra que se llame conocimiento de la Realidad Absoluta (expresiones dualistas). Más bien el conocer no-dual es la Realidad y a la vez es su contenido. Aquí el lenguaje impide acercarse a una expresión más clara. Sin embargo, se debe considerar que conocer y real se funden en la misma experiencia. Así se llega a una conclusión sorprendente. La correspondencia entre los niveles de conciencia y modos de conocer es cierta y puesto que la Realidad es un modo de conocer, entonces la Realidad es un nivel de conciencia. Esto significa que - aunque regrese al modo dualista de expresión - la realidad es lo que se revela a partir del nivel de conciencia no dual al cual se le ha llamado mente. Que se revela es un hecho, una vivencia pero aquello que se revela es algo que no se puede describir con precisión sin volver al conocer simbólico. Por eso, la realidad no es ideal, no es material, no es espiritual, no es concreta, no es mecanicista ni vitalista; la realidad es un nivel de conciencia y sólo ese nivel es real. Tal vez sea necesario aclarar que aquí no se trata de la doctrina filosófica del idealismo subjetivo, posición para la cual el universo puede ser explicado exclusivamente como el contenido de la conciencia, para lo cual el sujeto (o ideal) es lo único real, mientras que todos los objetos son epifenómenos . Esta es una forma rebuscada de esquivar el problema del dualismo, proclamando que la mitad es irreal (los objetos).

La propuesta va hacia la vivencia, que es en sí misma la ausencia de todo punto de vista, no uno entre muchos. La concepción ordinaria del mundo puede cogerse a sí misma (la imagen fragmentaria de la realidad, nos pierde en nuestra propia sombra). Las tradiciones espirituales han tratado de decirnos que es necesario mirar a través de las ilusiones del dualismo y despertar al mundo real, que también se le llama vacío, lo hueco, sunyata, agnoia. Estas expresiones apuntan en la dirección de que el mundo real esta vacío de cosas separadas, las cuales son producto del pensamiento y no de la realidad. Aún cuando la Realidad sea inexpresable, es vivenciable. Y si es posible vivenciarla sin nuestros conceptos acerca de ella o sobre ella: entonces rompemos la brecha entre el conocedor y lo conocido. La realidad y la percepción son lo mismo El universo se conoce como universo y este modo de conocer se corresponde con una función (o nivel neurosintérgico) que se designa como mente, y puesto que conocer la Realidad es ser la Realidad,  entonces se puede decir como  Ken Wilber: "la Realidad como nivel de conciencia o la Realidad como sólo mente".
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Nota: la formulación de la teoría fue extraída de una Página Web asociada a la UNAM (http://homepage.mac.com/penagoscorzo/index.html).
Todos los destacados son del transcriptor.

¹ Página asociada:
Rafael Aluni Montes
raluni@mail.udlap.mx
Universidad De Las Américas, Puebla
Instituto Para el Aprendizaje y la Investigación

B I B L I O G R A F I A
Grinberg-Zylberbaum, 1979. El Cerebro Conciente. México, Trillas.
Grinberg-Zylberbaum, 1981. El Espacio y la Conciencia. México, Trillas.
Grinberg-Zylberbaum, 1988. Creation of Experience. México INPEC.
Grinberg-Zylberbaum, 1991. La Teoría Sintérgica. México INPEC.
Wilber Ken, 1990. La Conciencia sin Fronteras. España, Kayros.

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Jacobo Grinberg Zylberbaum - In memoriam: referencias

En el Encuentro Internacional de Terapia Neural dado en Barcelona, España, el  16,17 y 18 de octubre de 1998, se rindió un homenaje al desaparecido científico mexicano
Prof. Jacobo Grinberg – Zylberbaum, del cual hemos extraído algunos apartes.  La Conferencia inaugural estuvo a cargo del  Dr. Fernando Rivera Rojas.
               
 El 7 de diciembre de 1994 Jacobo Grinberg Zylberbaum y su esposa salen de su residencia hacia la Universidad Autónoma de México y en el camino son interceptados por dos vehículos de los que salen varios hombres de raza caucásica quienes, violentamente, arrastran al matrimonio hacia los coches de sus raptores. Desde este suceso han transcurrido nueve años.

Grinberg tenía previsto salir en esas fechas hacia el Tibet. Surgen mil y una interrogantes. A quienes les interesaba acallar e interrumpir tan impresionante y apabullante personalidad científica, pionera en el estudio y desarrollo de la Teoría Sintérgica (*) investigador prolífico en el estudio de cerebro y su relación con la Conciencia, profundo conocedor de la meditación y entusiasta estudioso de la Kábala con sus ilimitadas posibilidades se sumergió en cerebros de chamanes y yoguis contrastando sus vivencias con el equipo humano de investigadores y con la tecnología del Laboratorio de la U.A.M. (Universidad Autónoma de México). Entrenó a niños de 8-10 años en la visión extraocular y descubrió a través de ellos la capacidad de superponer sus mentes en cerebros de animales e identificar la manera como ellos “ven” el mundo y su realidad. Confirmó científicamente la telepatía y sus diferentes variantes. Antes de su rapto se encontraba en un proyecto con delfines.

(*)Teoría Sintérgica: “Nosotros interactuamos con una matriz informacional o campo informacional que todo lo abarca y envuelve y que contiene en cada una de sus porciones toda la información. Es una matriz de tipo holográfico. En ese nivel de cualidad de la experiencia no hay objetos separados unos de otros, sino que se trata de un extraordinario campo informacional de enorme complejidad.

Nuestro cerebro interactúa con ese campo informacional que algunos llaman campo cuántico y otros como David Böhm, el orden implicado. Los físicos actuales hablan de un campo espacial y la Teoría Sintérgica de Grinberg la denomina campo sintérgico.

El cerebro interactúa con este campo y a partir de esta interacción, como resultado final del procesamiento cerebral, aparece la realidad perceptual, la que percibimos tal y como la conocemos, es decir, los objetos, formas, colores y texturas.

En ese campo informacional se encuentran la información de esos objetos, pero no la cualidad. El cerebro está encargado de alguna manera de descodificar ese campo informacional y la resultante final es la realidad que percibimos. Nosotros, en general, debido a nuestra incapacidad para entender el proceso, confundimos ese resultado final con un estimulo primario. Pero lo cierto es que no tenemos acceso al proceso de creación de la realidad perceptual, sino solamente a su resultado final. Y es precisamente esta confusión lo que nos lleva a pensar que la resultante final no es un producto creado por nosotros, sino una realidad independiente o ajena a nosotros, cuando en realidad somos nosotros quienes la elaboramos.

La Teoría sintérgica afirma que en el procesamiento que el cerebro realiza para “construir” la realidad, uno de los últimos pasos es la creación de “campo neuronal”. La idea es que cada proceso energético que se lleva a cabo en la estructura de cada neurona, dentrita o axón del cerebro, crea una microdistorsión de la estructura del pre espacio y que las interacciones entre todas estas microdistorsiones dan lugar a una macrodistorsión hipercompleja denominada “campo neuronal”.

Así el “campo neuronal” es una matriz resultante de la actividad neuronal del cerebro. La teoría sintérgica afirma que este “campo neuronal” actúa a su vez con la matriz pre-espacial y a partir de esa interacción, aparece la “realidad perceptual”, es decir la que percibimos con los sentidos físicos. Esta es la Teoría Sintérgica.

Dependiendo del “campo neuronal”, de su sintergia, de su coherencia y su densidad informacional, así será el nivel de interacción congruente con el campo cuántico. Se puede predecir o plantear la hipótesis de que una persona con un gran desarrollo debería poseer un “campo neuronal” de alta sintergia, muy coherente y equilibrado, pero funcionando en alta frecuencia.

Siendo el “campo neuronal” una partícula distorsión de la estructura del pre-espacio, se puede inferir que existe un nivel de esta estructura que contiene la información de todos los campos neuronales existente. Esta estructura es lo que en sintergia se ha denominado “hipercampo”.

Transcribimos las declaraciones de Jacobo Grinberg a quien quizá fue el último periodista que lo entrevistó en vida, el español Antonio F. Muro San Martín ante la pregunta: “ Sus estudios han sido largos y complejos, salpicados de experiencias personales de una intensidad fuera de lo común. ¿En qué momento de sus investigaciones se encuentra?

“Estoy entendiendo la realidad como conciencia, intentando no olvidarme de esto, refrescándome cada momento en esta visión y prosiguiendo los estudios en el laboratorio, porque aunque hay muchas cosas que hacer hay muchas hipótesis que probar. En estos momentos, por ejemplo estamos solicitando fondos para estudiar si existen interacciones directa ente el cerebro humano y el de los delfines. La hipótesis de la que partimos es que sí, que existen, ya que hay una unidad entre todos los seres .

Otra investigación es la que llevaremos acabo cuando venga una profesora de la India muy interesada en el tema del potencial transferido, de la interacción entre cerebro y cerebro. Vamos a intentar hacer un experimento a larga distancia entre la India y México. Ella estará tres meses con nosotros para entrenarnos y tener una metodología conjunta. Después pondremos en marcha el proceso. Esto es muy importante porque una de las consideraciones de las que partimos es que existen leyes particulares de la conciencia que no necesariamente son las mismas que conoce la ciencia Física, aunque en este punto ya hay, o podría haber, un acuerdo. Una de estas leyes es la no localidad, que ya ha sido observada en las partículas elementales. Así la paradoja Einstein - Podolsky – Rosen, indica que entre las partículas hay efectos de interacción no local. ¿Y que quiere decir esto? Pues que existen interacciones instantáneas a distancia, interacciones que no pueden ser explicadas por la Teoría de la Relatividad ni por ningún sistema capaz de enviar información de una partícula a otra, a no ser que consideremos que a nivel cuántico existe una Unidad.

“¿Y que han supuesto para usted tan significativos hallazgos?”

Para mi todo esto se ha convertido en una fuente inagotable de aventuras de la Conciencia en mi propia conciencia, porque obviamente esta idea no es sólo intelectual, sino que tiene una vivencia y estoy intentando vivir en este nivel del que le hablo, tratando de recordarlo todo el tiempo y e ver que es lo que sucede. Es verdaderamente precioso. Uno acepta esta Realidad como un milagro, como una creación. Se santifica lo cotidiano y hay una serie de efectos muy bellos. Todo se llena de Amor, hay una hermandad enorme entre todo... porque uno entiende que en ese nivel todo está unificado. Es decir, que todo está en el Todo.

CASO PACHITA

http://www.mind-surf.net/drogas/chamanismo.htm#poder

Pachita fue una de las más grandes chamanas de México. De pequeña fue abandonada por sus padres y adoptada por un negro africano llamado Charles. Durante 14 años Charles cuidó de Pachita y la enseñó a ver las estrellas y a curar. Después, Bárbara Guerrero, "Pachita", luchó al lado del general Francisco Villa durante la revolución Mexicana, fue cabaretera, vendedora de billetes de lotería y cantante en camiones de paso... Tantas experiencias la conectaron con lo que trascendía de todas ellas. De alguna manera, Pachita había logrado dejar atrás muchas ilusiones y eso la colocaba en un punto de contacto íntimo con la Realidad no ordinaria, desde donde ella actuaba.

En su libro Pachita (15), el desaparecido investigador mexicano Jacobo Grinberg-Zylberbaum describe las experiencias que tuvo la oportunidad de vivir al lado de esta extraordinaria mujer cuyo único motivo para vivir era ayudar a su prójimo. Pachita poseía un control extraordinario sobre la materia y la energía. Era capaz de realizar operaciones quirúrgicas tales como transplantes de órganos en las cuales objetos y órganos biológicos se materializaban y desmaterializaban aparentemente de la nada.

Pachita decía que el Hermano Cuahutémoc, el espíritu del último emperador azteca, actuaba a través de su cuerpo realizando su trabajo cuando ella entraba en trance transformando su personalidad y efectuando las prodigiosas operaciones que se describen con lujo de detalles en el mencionado libro.

Jacobo Grinberg-Zylberbaum estudió personalmente con diversos chamanes mexicanos, además de la famosa Pachita y a raíz de este contacto escribió una serie de seis libros llamada Los Chamanes de México, y publicó también diversos libros teóricos acerca del estudio de la conciencia en los que fue desarrollando la Teoría Sintérgica como un intento para explicar científicamente el poder y la actuación de los chamanes. En el libro dedicado a Pachita, este prolífico y enigmático autor (de quien se dice que "desapareció" misteriosamente del plano físico hace algunos años), desarrolló una teoría acerca de la estructura del espacio para explicar las habilidades de Pachita y otros chamanes utilizando conceptos de la física cuántica:

El concepto de la lattice considera que la estructura fundamental del espacio es una red o matriz energética hipercompleja de absoluta coherencia y total simetría. A esta red se le denomina lattice y se considera que en su estado fundamental contribuye al espacio mismo omniabarcante y penetrado de todo lo conocido.

La lattice permanece totalmente invisible hasta que alguna de sus porciones (por cualquier causa) altera su estado de coherencia. Una partícula elemental es precisamente una desorganización elemental de la lattice en cualquiera de sus localizaciones. Cualquier átomo o compuesto químico es una particular conformación estructural de la lattice con respecto a su estado fundamental de máxima coherencia.

La concepción de lattice surgió de los estudios de cristalografía, porque la estructura de cualquier cristal es una lattice de alta coherencia que se asemeja a la lattice del espacio.

A partir de Eisntein, el concepto de espacio ha sido inseparable del tiempo, por lo que la consideración de la lattice del espacio tiempo se refiere a ambos unificándolos. Si la lattice desapareciera, el espacio y el tiempo harían lo mismo.

Cualquier objeto "material" es en realidad una organización irrepetible de la estructura de la lattice. En su estado fundamental de total coherencia, fuera de la misma lattice no existen ni objetos ni alteraciones temporales. Es únicamente cuando la lattice cambia su estructura fundamental que el tiempo transcurre y los objetos aparecen.

[...] el nivel de conciencia de Pachita era extraordinariamente diferenciado. Durante las operaciones que realizaba ella era capaz de materializar y desmaterializar objetos, órganos y tejidos. El manejo de las estructuras orgánicas, le permitía realizar transplantes de órganos a voluntad, curaciones de todo tipo y diagnósticos a distancia con un poder y exactitud colosales. [...]

Todos estos portentos pueden ser explicados si se acepta la posibilidad de que las modificaciones de la lattice producidas por el campo neuronal de Pachita eran capaces de modificar sustancialmente aquélla produciendo conformaciones similares a la de los objetos (en caso de las materializaciones) o retornos a la estructura de la lattice de los objetos (en el caso de las desmaterializaciones).

Pachita poseía un control único sobre su campo neuronal transformándolo y modificando con él a la estructura de la lattice. Aunque sus efectos parecían ser milagrosos se basan, de acuerdo con esta hipótesis, en el mismo mecanismo que todos utilizamos para crear nuestras imágenes o nuestros pensamientos. (15)

15. Grinberg-Zylberbaum, Jacobo: Los chamanes de México III Pachita, IMPAC, México, 1988.

Ver más al respecto en el apartado dedicado a La Teoría Sintérgica http://www.mind-surf.net/drogas/chamanismo1.htm

 

Ciclo Literario.

El URL de este documento es http://www.cicloliterario.com/ciclojacobojunio2007/lateoria.html