La investigación universitaria y
el volcán de fuego de Colima

 



Los trabajos que la Universidad de Colima ha realizado en relación al Volcán de Fuego, enseñan la responsabilidad asumida por una comunidad académica que debe informar a los sistemas de protección civil de las condiciones de la actividad volcánica para actuar con eficacia en caso de una crisis y prevenir los desastres en la sociedad por causa de los acontecimientos naturales.

Víctor León


La preocupación por contar con organismos de monitoreo sismológico e investigación vulcanológica comenzaron en 1975 a partir de la actividad eruptiva que registró el volcán, y ya en 1984 se fundó el Centro de Investigaciones en Ciencias Básicas de la Universidad de Colima; un año después empezó a operar un sismógrafo instalado en el cerro de La Cumbre y en 1986 se puso en funcionamiento una red temporal con sismógrafos instalados en las comunidades de Colima, El Fresnal y La Yerbabuena. En 1989 se instalaron y pusieron en servicio las primeras estaciones de la Red Sismológica de Colima (RESCO)
En ese mismo año se llevó a efecto la primera Reunión Nacional del Volcán de Colima, en Ciudad Guzmán, Jalisco y al año siguiente dicha reunión se trasladó a Colima, ahora con carácter internacional. Desde entonces esta junta de científicos se realiza cada dos años.


En 1991 se vivió otra crisis eruptiva, por lo que la Universidad de Colima creó el Centro Internacional de Ciencias de la Tierra que al año siguiente se convirtió en el Centro Universitario de Investigaciones en Ciencias de la Tierra y en 1993 fue inscrito en la Word Organization Vulcano Observatories como Observatorio Vulcanológico; pocos meses después se inauguraron sus actuales instalaciones en el campus Colima, al mismo tiempo que CONACYT apoyó un proyecto sobre mapeo geológico del Volcán de Colima.


   En 1998 se suscitó otra crisis volcánica y se constituyó un Comité Científico Asesor para el Volcán de Colima, en el que formó parte medular el Observatorio Vulcanológico que, a su vez, integra la Coordinación General de Investigación Científica. Este comité tiene desde entonces la responsabilidad de informar sobre las condiciones del volcán a los sistemas de protección civil.


   La zona cercana al volcán es una región en la que habitan cerca de 400 mil personas en áreas de alto y mediano riesgo. Este índice de población requiere detalladas investigaciones de su actividad volcánica y sismica con el fin de realizar una buena evaluación del riesgo.


   Durante los últimos años, Colima se ha convertido en uno de los sitios que más estudiosos han atraído debido a sus condiciones geológicas, geofísicas, sismológicas y vulcanológicas. Diversos proyectos de investigación nacionales e internacionales, en conjunto con la labor realizada por la Universidad de Colima dentro de sus cometidos propios, han permitido avanzar significativamente en el conocimiento de la evolución geológica de la región de Colima, de las características de su actividad sísmica y volcánica presente y pasada, de sus fenómenos hidrometeorológicos, y de muchos otros aspectos de relevancia científica pero igualmente importantes para la planificación del desarrollo futuro de la región.

   Todo ello ha contribuido a que en la actualidad Colima sea uno de los sitios volcánicos con un aceptable volumen de información disponible, y por lo tanto atraiga la atención de los estudiosos interesados en convertirla en objeto de futuros proyectos de investigación.

 

 

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