Giacomo Casanova
El novelista de sí mismo


Lorenzo León Diez

 


 

Anhelo, decimos, porque el deseo está lleno
de distancias infinitas.
Robert Hass

Casanova, famoso por ser un hombre sin principios morales y, además, librepensador, entra naturalmente al tablado que ha montado Arthur Schnitzler para seguir expresando lo que  Peter Handke (1) ha descrito en su poética de la duración: Salvar  la tristeza como fruto de la precaria libertad de seres tan efímeros como creadores,  salvar  el milagro de la duración. Salvar la existencia pero no extáticamente, sino en medio del flujo sanguíneo que recorre nuestras venas y sin apartarse de la conciencia. (2)

Jean Dieuzaide / 1921
Fotografía

     El hecho de que la escritura original de Casanova se multiplique en el cuento-canto-danza de la multiplicidad (3)  nos demuestra que en su acto narrativo Casanova está salvando al hombre que él es y que, a través de su escritura, somos todos.
    Es una lección que las generaciones siguen aprehendido de su obra. El mundo es la cotidianidad, y para conservar el milagro de su duración debemos imponernos una tarea narrativa, dice Handke, convertirnos en el novelista de sí mismo. (4)
     ¿Cuántos tratados de filosofía han quedado en el olvido, que no sea material de eruditos, cuando la obra de Casanova sigue tan campante? El rigor mortis del Sistema filosófico - no acepta, ni aguanta, esta verdad extramoral: que la metáfora sea la madre o  al menos, la abuela del concepto.  (5)
En su libro La belleza y los humillados (6) Julio Quesada después de ejercer un puntual y riguroso análisis de la relación entre conceptos filosóficos modernos (Nietzsche, Heidegger),  y  movimientos de acción concretos, como el nazismo, deriva al espacio de la metáfora que pone en crisis la verdad o la ley del pensamiento profundo, racional y analítico, y encuentra en la narración del sí mismo, concreto, individual, el mayor registro que una percepción abierta y en riesgo pueda lograr. La obra filosófica que redacta Casanova contra Voltaire -a quien realmente conoció y visitó en una ocasión en Ferney,- dice Marcolina, debe ser en nada tan interesante como el cuento de sus aventuras. La metáfora que crea Schnitzler es un fundamento de esa teoría de la duración que, desde el poema  propone Handke, y que es con la que el filosófo Julio Quesada concluye su erudito e intenso estudio. Quesada parecería escuchar sorprendido estas palabras de Marcolina quien mantenía una correspondencia erudita con el famoso Saugrenue de París: Me parece que todo lo que se llama Filosofía y Religión sólo fuera un juego de palabras, más noble sin duda pero también más absurdo que todos los demás. Comprender el Infinito y la Eternidad nos estará siempre negado; nuestro camino va del nacimiento a la muerte; ¿qué podemos hacer sino vivir de acuerdo con la ley que cada uno de nosotros lleva en el fondo de su pecho…o contra de esa ley? (7)

Steiner
La obra de Casanova, idéntica a  la ley del deseo y el placer, es sin duda una literatura del instinto, se genera desde la lujuria, deseo en expansión y explosión. El deseo como espacio absoluto de la conciencia: el instante proyectado en la memoria, la historia de sí mismo, la autobiografía: deseo fijado.
     A George Steiner (8) las aventuras de Giacomo también le parecen inventadas. No importa. Su agudeza psicológica, la bravura y la franqueza de sus notas sociales siguen siendo valiosísimas. Le atraen sus sentencias: “Mi mente y mi parte material son una y la misma sustancia”. En Los lenguajes de Eros, escribe Steiner: Casanova es un inspirado políglota. Sus doce volúmenes, crónicas escandalosas,  son una guía Berlitz de la lujuria. Distingue numerosas formas del italiano ( de las ramas paduana, milanesa, boloñesa y Toscana)  y el veneciano, que es a su vez múltiple. Examina el habla sienesa y estratos múltiples del napolitano. Está cómodo en el latín y domina la retórica romana y eclesiástica. Afirma saber un “poco de español”.
En el volúmen 10 de sus memorias Giacomo(9) dejó escrito: La lengua española es sin contradicción  una de las más bellas del universo, sonora, enérgica, majestuosa si se pronuncia “con la boca redonda”, apta para la armonía de la poesía más sublime, y que sería igual que el italiano en relación a la música. Su acento la hace parecer a los oídos imparciales más imperativa que el resto de las lenguas.
El círculo de casanovistas que existe alrededor del mundo como una asociación independiente no ha dejado de producir una bibliografía erudita donde se investiga con detalle la fidelidad del texto y la anécdota histórica (algo que parece pasa por alto Steiner). El aparato crítico que se ha levantado sobre Historia de mi vida, nos permite la sensación de estar ante un individuo concreto, un líder sexual de su época como lo son ahora las estrellas del espectáculo, pues la escritura de Casanova exhibe, como sus relatos a viva voz, su condición abierta, desnuda, como atina tan bien establecer con su metáfora del duelo Schnitzler, una declaración de su ser libertino, amoral,  en una época donde la Santa Inquisición obliga a tener un cerrojo por fueras de las habitaciones públicas, dueña de mandar a ver lo que los extranjeros podían hacer de noche en su cuarto. Ver si en el cuarto hay varias personas de los dos sexos, si las mujeres se acuestan solas o con los hombres, y para saber si las que están acostadas con los hombres son sus mujeres legítimas, y para poder encarcelarlos si los certificados de matrimonio no testifican a su favor. (10)

Lynn Davis / 1979
Fotografía

Sin embargo, lo que le gusta a la gente en todas partes es lo que está prohibido y las inteligencias de los hombres en este país están limitadas por una infinidad de prejuicios; las mujeres son en general bastante más desenvueltas; y los unos y las otras se hallan sujetos a unas pasiones y unos deseos tan vivos como el aire que respiran.
Como legislador del deseo que es, es, Casanova define normas de los comportamientos ocultos, el lenguaje, precisamente, del deseo. En los paseos, en las iglesias, en los espectáculos, las mujeres hablan con los ojos a quien quieren, pues poseen a la perfección este seductor lenguaje; el hombre que debe entenderlo, si sabe aprovechar la ocasión y sacarle partido, está seguro de su felicidad; no debe esperar la menor resistencia; si la pierde o no la aprovecha, no volverá a presentársela.
España
Casanova está en Valencia, durante un fandango y Casanova cuenta-canta-danza: ninguna mujer podía negar nada a un hombre con el que hubiera bailado el fandango . El placer que me producía verlos me arrancaba gritos. La máscara que me había llevado allí me dijo que para tener verdadera idea de esta danza había que verla ejecutada por gitanas. Danza verdaderamente seductora. No sabría describirla. Cada uno con su cada una, danzaban frente a frente, no dando nunca más de tres pasos, tocando una castañuelas que se sujetan con los dedos y acompañando la armonía con tales actitudes que sería imposible verlas más lascivas.
Casanova tenía necesidad de amar, y no encontraba el objeto del que prenderse. Hasta que ve salir a Ignacia de una iglesia. Tanto como él, ella quería una cita pero durante aquellos días debía rechazar lejos de sí toda idea de esa especie, porque se acercaba la Semana Santa, en la que Dios había muerto por nosotros, y no había que pensar en placeres criminales, sino en penitencias. He ahí el carácter de casi todas las hermosas devotas de España.
En su estancia en las calles y en las reuniones palaciegas de la corte, Casanova se percata que no hay cortesanas que, encontrándose con su amante y cediendo a sus deseos amorosos, se decida a la hazaña sin haber cubierto antes el crucifijo con un pañuelo y vuelto de cara a la pared los cuadros que representan la imagen de un santo.
En sus investigaciones sensuales y sensibles Casanova va trazando dentro de la geografía del deseo que recorre, un dibujo fisiológico de la sexualidad, un apunte preciso de un asunto que apenas en nuestro tiempo está manifiesto totalmente en la cultura, las imágenes y el relato cotidiano que ahora es signo de nuestro tiempo, en ese entonces era un saber y una práctica soterrada, vigilada y castigada en sus desvíos que atentaban contra el poder eclesial. Casanova es uno de los primeros rebeldes que comienza a minar esas estructuras graníticas de reclusión y tortura, es un militante de sí mismo –un solitario que tiene en su pecho todo el partido, la partitura general de una canción que consignó al final de su vida dando prueba de su prodigiosa memoria.
     De esta manera puede notar que las mujeres tienen una bolsa entre el intestino recto y la vejiga a la que se llama matriz y que es en absoluto una parte extraña a su cerebro con una salida de comunicación correspondiente a la vagina. La matriz un animal tan imperioso, tan irracional, tan indomable. Esta feroz víscera es susceptible, produce convulsiones a ésta, vuelve loca a aquella, convierte a otra en devota, santa Teresa, santa Agreda.
El placer de la mujer, nos dice,  debe ser mayor, puesto que la fiesta se celebra en su propia casa, y esta razón es muy plausible, porque, con toda comodidad, ella no necesita más que dejarse hacer.
Su amorío con Ignacia nos enseña la calidad que Casanova aplicaba en sus relaciones. Se enamoraba, no se trataba de experimentar solamente  el talle de las pieles y el paso de fluidos.

Anónimo
Fotografía

   O su relación con Nina, amante del virrey de Cataluña, de 22 años, que esperaba en Valencia, mientras pasaba el escándalo provocado por el obispo, debido a su lujuriosa relación. Cuando Giacomo la conoce, la chica le cuenta, gran cantidad de historias de jodienda, de las que ella era el principal personaje, sus palabras son la pura verdad de una naturaleza depravada. El libertino se asombra del desenfreno de aquella mujer, de su libertad de palabra y acto, también de su sinceridad, porque me había confesado lo que una mujer no cuenta nunca a nadie. Nina era una mujer bella como un ángel, atroz como un diablo, horrible puta nacida para castigar a cuantos tuvieran la desgracia de enamorarse de ella. Es el caso del conde de Ricla, capitán general comandante del principado de Cataluña, caballero de San Genaro y amante de la bella pérfida. Casanova es informado que antes de conocer a esta Mesalina era un ejemplo de justicia y de virtud que se convirtió en injusto, violento ciego y escandaloso.
En una cena a la que Casanova es invitado, descubre a su lado  a Moliniari, un bufón que el virrey le había asignado como espía. A Nina el vino la había alterado, el bufón estaba borracho, ella quería juerga. Despidió a todo mundo, quiso que él se desnudase, e hizo  experimentos demasiado sucios y demasiado repulsivos para ser descritos . A su invitación, Casanova se niega a participar, siente gran aversión y repugnancia por ese hombre. Pero ella lo invita otra noche ya sin Moliniari. Después de la cena, Giacomo hace con ella todas las locuras amorosas que Nina ha querido, y ha podido, porque mi época prodigiosa había pasado. Se dijo, sin embargo, contenta.
Sin duda Casanova escribía notas de su vida de aventurero, diarios, aparte de su intensa actividad epistolar. Cuando es aprehendido como consecuencia de un crimen que comete cuando es atacado por asesinos enviados por el virrey de Cataluña, el soldado que revisa sus pertenencias, al quedar ante su baúl, queda asombrado al ver que dos terceras partes de él, por lo menos, estaban llenas de cuadernos.
De manera que el libertino no solamente tendría el olor vaginal de Nina en sus manos, y  la sangre del esbirro del virrey, sino la tinta que es el agente más pernicioso,  pues Casanova es antes que nada un desvergonzado escritor, el autor de una larga y puntual obra que registra las acciones de un hombre que consiguió la convivencia de las palabras y el instinto.

Colofón
El diálogo entre los libros cuyas voces nos dimos el placer de escuchar y entretejer,  dibuja una geometría que podemos distinguir en el interior de las gemas, reflejos que son cadenas luminosas entre ideas y hechos, imágenes, juegos entre lo real y lo inventado.
La escritura de Casanova tiene como raíz la vivencia, su biografía. Y al interior de la lectura estamos en absoluto silencio, como una mujer en el momento que nos recibe.
Estos escritores han creado un amasiato entre los lenguajes. Casanova transita de la suya a otras escrituras. Es un migrante literario. ¿No es esto la más completa noción de la inmortalidad? ¿Quién está reproduciendo a quien? ¿De qué lado está el espejo? ¿Cuáles son las luces inventadas en el cristal y cual el que tiene sangre? Oposiciones, apariencias. Una trenza de prosas, “el  poder.” (Lorenzo León)

Notas
1.       El escritor austriaco Peter Handke (Griffen, 1942) es autor de una numerosa bibliografía que incluye novelas, cuentos y poemas. Es autor teatral, narrador, dietarista, reportero y cineasta. Peter Handke. Una escritura de la duración. Vicente Huici Urmeneta. www.uned.es/ca-bergara/ppropias/vhuici/Phd

2. La belleza y los humillados. Julio Quesada. Ariel Filosofía. 2001.
3. Ibidem
4. Ibidem.
5. Ibidem
6. Ibidem.
7. El regreso de Casanova. Arthur Schnitzler. Acantilado. 2004. Traducción: Miguel Sáenz
8. Los libros que nunca he escrito. Los idiomas de Eros. FCE. Siruela. 2008.
9.Memorias de España. Giacomo Casanova. Ediciones Áltera. 1995. Traducción: Ángel Crespo

10.Memorias de España. Giacomo Casanova. Ediciones Áltera. 1995. Traducción:

 

 

Ciclo Literario.