El convertidor de sueños

Araceli Mancilla


Mario Islasáinz es un convertidor de sueños sui generis; dedicado desde hace casi veinte años a impartir talleres y crear publicaciones en Orizaba, ciudad que adoptó como sede de sus proyectos delirantes, no se conforma con los miles y miles de ejemplares que ha tirado para dar a conocer a las voces poéticas que han transitado por sus espacios literarios. Sin importar la crisis y la merma de apoyos institucionales, con una devoción poco vista en el medio hacia el trabajo de los otros; él mismo poeta, edita colecciones de poesía que se suceden una tras otra animadas por su sola pasión por el oficio y la admiración hacia los colegas, los conozca en persona o no. Impulsor de noveles escritores que en algunos casos han llegado a ser  creadores con trayectoria, no bien acaba de terminar un tiraje cuando ya tiene en la mira la próxima tanda de libros. Todo parece surgir al calor del cada vez más infrecuente amor al arte por el arte, y de una voluntad que decidió dar la espalda al alcohol, después de veinte años de practicar “ese horroroso deporte”, para dedicarse de lleno a la literatura.
     Fue así como surgió su primer taller literario, llamado Parménides García Saldaña en honor al creador de las novelas Pasto Verde y El Rey Criollo, y con él la primera publicación: Escritos del tendedero,“ya que los colgaba en los parques y en plazas de la ciudad a través de un cordón inmenso y con pinzas de ropa sostenía los ejemplares que semana a semana iba editando”.
A partir de entonces vendrían las demás colecciones: El retorno de Quetzalcóatl, Llovizna de letras, El rey criollo, El año que la abuela descansó, entre otras. Posteriormente, Islasáinz creó la revista literaria Pasto Verde que, con 48 números, duraría diez años (1993- 2003). Al taller inicial le sucedieron “El Cenáculo del jueves”,  “La comuna irrealista”, hasta la fundación, en 2004, de la “Casa laboratorio de expresión y talleres libres A.C.” donde “hubo talleres de creación literaria, dibujo, pintura, grabado, salas de lectura, lecturas, presentaciones de libros, en fin, las más opciones posibles enteramente gratuitas”. Allí, Islasáinz lanzó Hojas de mano en mano, Postales de San Patricio y otras publicaciones más. En 2007 organizó en Orizaba el primer encuentro nacional de escritores, evento al que llegaron más de ochenta participantes durante cuatro días,  iniciativa que repitió en 2008. 
Infatigable, este 2009 Islasáinz se dio a la tarea de crear la colección El Celta Miserable, para publicar 50 ejemplares a los 50 poetas que, desde su perspectiva, están haciendo la poesía en el país. En su más reciente aventura  lo acompañan sus co-editores José Pulido Tinoco e Ildegardo Flores Peña, y en especial Santiago López, diseñador de la colección “quien recibe los materiales, y los devuelve inmaculados junto con la portada para que aquí en casa se imprima todo…mi esposa me ayuda a compaginar y yo se los llevo a un cuate a que los engrape y refine por una buena lana, logrado esto, de nueva cuenta mi esposa los envuelve mientras imprimo rumbos y nombres para, finalmente, pedir un taxi que me lleve al correo a enviar los cinco títulos que semana a semana cargo terminados, hasta que a mediados de agosto finalice este sueño, espero que ya convertido, pues otro sueño anda rondándome en el cerebro…”
En tanto incuba una nueva quimera, seguimos los pasos de este editor marginal que financia por entero sus publicaciones, y a quien ninguna crisis quita el sueño.  

 

¿Cómo nace en Mario Islasáinz  la inquietud  de ser editor?
MI: Traía toda una serie de experiencias en mi andar por ciudades grandes, incluso llegué a vender libros aún no editados de compañeros autores hoy muy reconocidos, así que luego de echar a andar talleres en Orizaba, Veracruz, en donde no había nada, y luego de doce meses, por lo mismo, decidí convertirme en editor sin saber hasta dónde me iba a traer esta locura después de dieciocho años.
Hablando de la génesis de tu proyecto, ¿cuándo y en dónde se inició la editorial Letras de Pasto Verde?
MI: Para ser preciso, en casa, en donde sigue y creo continuará hasta que me siembren o me achicharren, ahí sí ya no tendré opción de decidir.
¿Cómo surge la colección El Celta Miserable? ¿Por qué ese título?
MI: Al igual que los sueños y colecciones anteriores, despierto; ahora, respecto al título, bueno, pues nací en crisis, he vivido y vivo en crisis y como la verdad no le hallo forma de verle fin lo decidí así, lograr como miserable una colección con poetas que admiro, lo demás, lo juro, vendría a ser puro cuento académico.
¿Cómo definirías tu política editorial?
MI: Por gusto, sólo por puro gusto y porque se me hinchan las ganas, jamás he editado nada que no me agrade, al grado que jamás me he publicado.
¿Cuántos títulos has editado a la fecha? ¿Algunos de tus autores?
MI: Más de seiscientos, y de autores mejor no hablo, pues todos son compañeros de oficio, aunque cuando menos a una tercera parte no los conozca, hasta la fecha, en persona.
¿Cuál es la manufactura de los libros?
MI: La mayoría artesanal, disfruto haciéndolos, diría que un ochenta por ciento así los he logrado, y sí, en época de bonanza me he atrevido mandarlos a maquilar.
¿Cuál es el tiraje?
MI: Varía, desde 50, 75, 100, hasta el millar y más.
¿Cómo se distribuyen los libros?
MI: Antes me apoyaba en las instituciones, pero como terminaron echándose para atrás y acabé facturando, ahora mejor los edito y los envío a los domicilios de los autores, ya ellos se encargan de hacérselos llegar a quienes deseen, como los malditos franceses del siglo XIX. Con los que me quedo, los reparto entre mis andanzas con personas que sé los van a leer y me consta.
¿Qué ediciones tienes en puerta?
MI: Por ahora, terminar con esta colección, pues nunca han sido sencillos mis compromisos y menos para con los autores y autoras que depositan su confianza en un servidor, que si bien lo saben un poco loco, también reconocen que intento hacer las cosas de la manera más profesional posible.
¿Qué proyectos tienes a mediano y largo plazo?
MI: Resulta que ahora serán tres sueños para el año entrante, tres, la colección de poesía, otra de narrativa y finalmente una de ensayo, pues en todos los géneros existen compañeros que admiro y otros a los que desconozco, por ello en esta ocasión lo haré mediante convocatoria abierta para todo el que desee participar; aún no tengo los nombres para cada colección, pero eso es lo de menos, lo importante es lo que contendrán.
¿Cómo se concibe una editorial independiente en el actual contexto editorial de la región, el estado y el país?
MI: Esta pregunta es sólo para locos y no sabría cómo responderla siendo honesto, todavía me resta un poco de cordura. Creo que ya habrá quien se atreva a decirlo por mí.
¿Cuál es  el panorama de las posibilidades editoriales para los jóvenes escritores de tu ciudad, tu región y el estado?
MI: Realmente pocas, soy el único en mi ciudad, en la región han aparecido algunas, pero igual desaparecen y a nivel estatal, bueno, pues están el IVEC, la UV y otras que lo mismo aparecen y desaparecen, creo no soy un buen ejemplo a seguir, sinceramente no se lo deseo a ningún necio con un compromiso verdadero, porque seguro terminará cuerdo.

Mario Islasáinz (Córdoba, Veracruz). Maestro en Literatura Hispánica por la Universidad de las Américas. Autor de dieciocho libros (Poesía, Cuento y Novela). Director de la Revista Literaria Pasto Verde 1993-2002 (48 números) y de la Editorial marginal Letras de Pasto Verde. Director de La Casa Laboratorio de Expresión y Talleres Libres A.C. Radica en Orizaba, desde donde realiza su trabajo de promoción y difusión cultural. Correo: islasainz@yahoo.com

 

 

Ciclo Literario.