Oración para poder nacer

Frederick Louis MacNeice
Traducción de Guadalupe Ángela


 

Frederick Louis MacNeice (12 Septiembre, 1907 – 3 Septiembre, 1963) fue un poeta británico y dramaturgo, forma parte de la generación de los 30 poetas en la cual se incluía a W. H. Auden, Stephen Spender y C. Day Lewis.

 

Oración para poder nacer

No he nacido aún; oh, escúchame
no dejes que el murciélago vampiro o la rata o el armiño
     o el demonio de pie deforme se me acerquen.

No he nacido aún; consuélame
temo que la raza humana pueda con sus altos muros cercarme,
  con fuertes drogas embrutecerme, con sabias mentiras seducirme
      o atormentarme en negras rejillas dándome vueltas en baños de sangre.

No he nacido aún; ofréceme
 agua para bambolearme, pasto para crecer, árboles
  que me hablen, cielo que me cante, aves y una luz blanca,
    atrás de mi mente, que me guíe.

No he nacido aún; perdóname
por los pecados que en mí el mundo deba cometer, mis palabras
  cuando me hablen, mis pensamientos cuando me piensen,
   mi traición fecundada por desleales detrás de mí,
    mi vida cuando asesinen por medio de mis manos,
      mi muerte cuando me vivan.

No he nacido aún; adiéstrame
en las partes que pueda tocar y en las entradas que deba tomar cuando
  viejos hombres me sermoneen, burócratas me intimiden, montañas
     me frunzan el ceño, amantes se rían de mí, las blancas
         olas me llamen para enloquecer y el desierto me grite
            para condenarme y el mendigo rechace
               mi regalo y mis hijos me maldigan.

No he nacido aún; oh, escúchame,
no dejes que la bestia o aquel que piensa que es Dios
  se me acerque.

No he nacido aún; oh, lléname
con fuerza contra quienes congelen
  mi humanidad, me acosen hacia letal autómata,
   me conviertan en engranaje de una máquina, una cosa
     con una sola cara, una cosa, y en contra de quienes
        disipen mi integridad, me soplen como al vilano, de aquí
           para allá, de allá para acá,
              me echen como agua
                 retenida en las manos.

No dejes que me conviertan en una piedra y me arrojen.
Si no fuera así… mátenme.

 

Alejandra Figueroa / 2003
Fotografía

 

 

Ciclo Literario.