Karoshi

Araceli Mancilla


 

Nobuyoshi Araki
Fotografía

 

Reclinado ante ti,
dios del trabajo
a quien debo esta fatiga inclemente,
postrado ante tu designio,
inútil que soy
me atrevo y digo:
bendito seas porque llenas mis horas
que de otra manera se verían envueltas
en una inútil divagación
ya que no merezco ocio
para mis estupideces
y de mi corazón rutinario
sólo puede brotar hartazgo
y vanas ilusiones.
Por eso,
qué mejor, desfallecer por ti
que mueves al mundo 

con tu imperio de eficacia
y productividad
y de todo aquello que se ha dicho
vale la pena
nos provees
aunque no tenga el tiempo
ni la fuerza para verlo
y mi pequeñez sólo alcance
para gozar de vez en cuando
de estas borracheras que
me arman de una breve alegría
y me permiten hablarte y brindar
por la desolación que merezco
al no ser digno de ti,
y agradecido acepto en honor tuyo.
Así sea.

 

Ciclo Literario.