Y brillaremos como una estrella
en una noche de invierno

Claudia Posadas


Un tren. Su lamento en lo profundo de la noche.
El dolor cristaliza la pureza:
coronamos nuestro anhelo
con la hiedra que nos trajo el frío.

Dormimos en la barca sin saber la voluntad de su abandono.

Es de fuego,
interminable sed de quien comienza
el levantamiento de constelaciones.

De agua,
lámpara encendida en la habitación de la infancia,
o de sombra,
porque el miedo es este abismo
deslizándose en el sueño.

No lo sé,
desconozco la sangre de la embarcación
y del océano.

Una fuga eleva su plegaria
y mi espíritu calla sus trenos;
la pureza vence la altivez del frío.

Un tren va empujando la noche,
su desembocadura es el estruendo de la oscuridad que astilla.

¿Es un dios que nos llama
a su eternidad cultivada en el silencio,
la lluvia y su canción de melancolía,
el relámpago nacido en la tibieza cuyo grito nos deshace
      en resplandores?

Un tren. Su lamento es la estrella errante
que va desprendiéndose del tiempo
y se aleja,
abandonándonos desnudos,
abrazados,
aguardando las campanadas de la noche.

Louis Stettner / 1958
Fotografía

 

Claudia Posadas, ciudad de México, 1970. Becaria del FONCA / CONACULTA México en el Programa de Intercambio de Residencias Artísticas para Chile (2007-2008). Poemas suyos han sido incluidos en antologías como RevistAtlántica de Poesía. Poesía mexicana contemporánea (Cádiz, España, 2006); y los Anuarios de poesía mexicana 2004,2005 y 2006, editados por el Fondo de Cultura Económica. Ha publicado La memoria blanca de los muros (poesía, 1997). Compiló el libro En el rigor del vaso que la aclara el agua toma forma. Homenaje de poetas jóvenes a Gorostiza (2001).Ha sido becaria de la Fundación Nuevo Periodismo Latinoamericano (2002). El poema que se publica forma parte del libro Lapis Aurea (2008).

 

Ciclo Literario.