El camino del toro y la tinta

Raúl Herrera


Esta exposición comenzó a gestarse hace muchos años, en una época en que mi obra era con tintas, abstracta y gestual. Alberto Gironella aún estaba entre nosotros. Nos veíamos con frecuencia. El amaba las corridas de toros, a veces, a mí también me gustaban. El toro como animal me encanta. Con Gironella platicábamos de realizar unas tintas chinas al alimón, ya que él había hecho unas de gran formato con Pierre Alechinsky. Un fin de semana después de comer y beber y beber, nos dimos a la tarea de pintar una corrida de toros de esa manera, con tinta. Alberto pintó unos esplendidos toreros, y yo pinté un toro que me quedó como un gran sapo, en sus propias palabras. Las tintas aún las conservo, y nunca he querido mostrarlas porque me hace ruido el sapo-toro. He pasado casi los últimos 30 años pintando toros entre cuadros abstractos y paisajes oaxaqueños. Nunca los he expuesto. Sólo los expuse una vez  con mis amigas las Pecas (Galería Pecanins) y ahora por segunda ocasión con mis amigos del Museo de los Pintores Oaxaqueños. Espero haber logrado captar la fuerza y la belleza de los toros en su batalla con el hombre y revivirlos por la magia de la tinta, y así también terminar la obra que comencé con Gironella, hace tantos años, a quien dedico esta exposición.

 

 

Ciclo Literario.