Poeta en la ventana

Enrique González Rojo


Puedes verlo todo.
El único punto ciego es el ojo que ve.
La atención no tiene cortinajes.
La intuición del poeta sabe dar
con lo escrito entre líneas
en el mundo.
Percibes que
los trabajos de lo invisible por ocultarse,
la niña a quien le roban los ojos,
las nubes triscando los pastizales azules,
son un regalo del cielo
o un prodigioso olvido
de la fatalidad.
Lo percibes,
lo anotas en alguno de los meridianos
del poema.
Puedes verlo todo
---el infinito se inicia
donde terminan tus pestañas---:
lo mismo que aquello que finge eternidad,
quietud, remanso
---como el río que desdícese en el hielo---
o lo que, impúdicamente, baila en pareja
con las corrientes de aire
---como el árbol de humo
que desteje la fogata
del trozo de madera---
todo lo puedes ver.
Menos tu ver.
El ojo el ojo.
La pupila es tu confín,
lazarillo de tu ceguera.
No puedes, ay, mirar las espaldas
de tu mirada.

Milon Novotný / 1986
Fotografía

 

(Del libro Poeta en la ventana.  Editorial VersodestierrO, Municipio de Ecatepec de Morelos, CONACULTA, México, 2008.)

Ciclo Literario.