George Szirtes

Nota y traducción: Araceli Mancilla.


“La única obligación de la poesía es con la verdad. Si esa verdad es ampliamente popular o no, es irrelevante.
Debe ser la mejor verdad posible y ésta es la única cualidad que le da alguna esperanza de sobrevivir”G.S.

George Szirtes nació en Budapest, Hungría, en 1948 y llegó a Inglaterra como refugiado en 1956. Creció en Londres; estudió Bellas Artes en esa ciudad y en Leeds. Sus poemas comenzaron a publicarse en revistas nacionales; su primer libro, La puerta inclinada, se publicó en 1979 (Secker&Warburg) y obtuvo el premio Geoffrey Faber Memorial al año siguiente. En 1982 fue invitado a pertenecer a la Real Sociedad de Literatura. Desde entonces ha publicado varios libros que han sido reconocidos con premios como el T.S. Eliot, por el poemario Reel (Bloodaxe Books), en 2004. Szirtes volvió por primera vez a su tierra natal en 1984, y motivado por ese reencuentro se dedicó a trabajar intensamente en la traducción de poesía, novelas, obras teatrales y ensayos. Su obra está vertida a numerosos idiomas y en la actualidad es coordinador de escritura creativa en la Escuela Norwich de Arte y Diseño. Otros de sus libros son: Noviembre y mayo (Secker&Warburg,1981), Metro (OUP,1988), Retrato de mi padre en un paisaje inglés(OUP, 1998) y El expediente de Budapest (Bloodaxe,2000). De su poesía se ha dicho que parece realizar la crónica esencial de momentos domésticos con implicaciones más allá de los espacios donde tienen lugar, y lograr poemas que rechazan la simplificación que la pertenencia a un país, religión o movimiento político pudiera demandar. El poema que se publica a continuación, es parte de una serie inspirada en fotografías de grandes maestros del siglo XX, y fue tomado de Poetry magazine, febrero de 2008.

 

Petersen: Kleichen
y un hombre

He visto la eternidad y es como esto:
un hombre y una mujer bailan en el bar
de una calle miserable sobre un suelo polvoriento.

Todo ceñido conjura y desespera,
a un punto entre la violencia y la abyección,
entre la calidez y el miedo agorafóbico.

Permítaseme trastocarlo y aceptar el miedo.
Permítaseme abatir todas las objeciones
a la abyección,
pues la vida misma está desesperada

y debe pisar el suelo sucio
con cuidado, amorosamente, mientras el bar

se suspende en la eternidad. Como esto.

Fotografía
Anders Petersen / 1970

 

 

Ciclo Literario.

El URL de este documento es http://www.cicloliterario.com/ciclo69febrero2008/george.html