Emily Dickinson

Nota y traducción: Araceli Mancilla


Emily Dickinson (Amherst, Nueva Inglaterra, 1830-1886) es reconocida como una  poeta de profunda originalidad y dueña de una vida peculiar en la historia de la literatura. Su libertad e independencia creativas las ejerció al escribir cerca de dos mil poemas, casi todos breves pero de deslumbrante intensidad. Hoy en día sigue admirando que en la reclusión de la finca familiar de donde apenas salió, encontrara la riqueza existencial manifiesta en su poesía. Aguda observadora de éste y otros mundos, los desmenuzó con detalle y devoción en su arte. La belleza natural de su entorno inmediato le proporcionó un constante deleite y sus reflexiones espirituales sobre sí misma, lo terrenal y la muerte, son punto de partida de versos sonoros, cristalinos, dotados con frecuencia de una fina ironía. Su obra personalísima se despliega desde la pureza de la soledad que desentraña enigmáticas realidades, logrando un estilo único entre sus contemporáneos. De temperamento rebelde, tuvo lo necesario  —aislamiento, poderosas intuiciones—para dejar a la humanidad el tesoro de sus poemas, la mayoría de los cuales fueron encontrados en sus cajones cuando murió. Realizó lo que en sus propias palabras llama “mi blanca elección”, y a partir de los treinta y un años sólo vistió de blanco. La concentración intelectual que alcanzó, sus selectas afinidades literarias y el abundante intercambio epistolar que sostuvo con pocas personas, cercanas a sus intereses, abrieron paso a una poesía irrepetible en el hermetismo de sus formas y significados, tan distintiva en su expresión, tan conclusiva y verdadera, que hubo de pasar  tiempo para que fuese valorada a plenitud.  

Dickinson  publicó algunos cuantos poemas mientras vivió. El primer volumen de su obra apareció cuatro años después de su muerte.

 

1

Mi jardín – como la playa –
denota que hay – un mar –
Es el verano –
Como éstas – las perlas
que ella busca – como yo

2

Mi amigo debe ser pájaro –
porque vuela

Mortal, mi amigo debe ser
porque muere

Lengüetas tiene, como abeja

Ah, curioso amigo
que así me desconciertas.

3

Agua, es revelada por la sed.
Tierra – por los océanos recorridos
Éxtasis – por la agonía –
Paz – por sus batallas referidas –
Amor, por la forma de evocarlo –  
Pájaros, por la nieve.

4

La palabra muere al ser dicha
dicen algunos –
Yo digo que empieza a vivir
justo ese día

5


No hay Silencio en la Tierra –  tan silencioso
como lo sufrido
Que pronunciado, disuadiera a la Naturaleza
y atrapara al Mundo –

6


Que Amor es todo lo que hay
es todo cuanto de Amor sabemos,
Es suficiente, la carga debería ser
en proporción al hueco.

7


Como pasamos Casas meditando lentamente
si es que están ocupadas
Así mentes pasan mentes

si es que están ocupadas

Fotografía
Willy Ronis / 1955

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotografia
Bettina Rheims y Serge Bramly / 1998

 

 

 

Ciclo Literario.

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