Anarquimia, las razones de la locura

Tamatz Juanes


 

Es difícil, casi inexplicable, en esta sociedad depredadora del siglo XXI, donde la competencia degrada al hombre a un perro autómata que pelea por un hueso para sobrevivir los embates de la cruda realidad aplastando a los demás, que surja una obra independiente, con una esencia real, mas allá del sobrevalorado y esnob mercado de las galerías, museos, coleccionistas, editoriales, disqueras transnacionales, grandes industrias de cine, etcétera.

 

El estrés es la peste moderna

(Obra inspirada en el ahorcamiento de Saddam Hussein) Sonidos de motores, altavoces, alarmas, cámaras de seguridad Ahorcamientos económicos, represión, pobreza extrema Pendencieros, ladrones, asesinos.
Hacen que los angustiados habitantes de la Ciudad vean la trompeta del juicio todos los días y se sientan acorralados ante una realidad que los machuca y los lleva a la locura y el delirio.
Horribles corbatas que parecen soga de ejecución les marcan el rostro de piedra.
Por las crisis son asfixiados corderos; deambulan rápidos entre la cruda miseria y la avenida gris, sin fin y sin rumbo.
La ejecución publica está de moda y el cadalso tiene varias modalidades:
horca, silla eléctrica, inyección letal, fusilamiento, apedreamiento, cámara de gases.

La nave de los tontos

Los excluidos y locos en la Europa de la Edad Media eran enviados a la deriva sobre barcas a los cauces de los ríos, abandonados a su suerte. Navegando entre rápidos, pendientes y desfiladeros, entre estruendosos cantos y gritos. Bailes y música desenfrenada. Los “normales” les dejaban hacer su loca vida desterrándolos. Sin la hipócrita sociedad encima hacían lo que querían. En la actualidad se pueden ver en las grandes ciudades a los locos en estado de indigencia. Deambulando solos, sucios y delirantes ante la indiferencia de las masas En un negro momento algún terrible suceso les robó la cordura y los arrojó a la calle. ¿Pero finalmente, no es la cordura la peor locura?

 

El Diablo

La Bestia, aferrada al infierno de no tener corazón (he ahí su debilidad), pone cadenas burlonas sobre los cuerpos de sus fieles y los mantiene atados a sus imposiciones maléficas y necias. Dado el momento tormentoso, cede a sus criaturas el poder del libre albedrío para soltarse de tanta carga cuando sacien su conocimiento de lo prohibido. Pero si se apendejan, pueden quedar por siempre atados a su cárcel perpetua. Las tentaciones ciegan al acólito negro y se vuelven humo y neblina. Castillos de arena, dragones enanos e ilusiones. No ver más allá del mundo de la necesidad material crea realidades de espuma y un accionar autómata. La cotidianidad es un demonio conformista. Para los hindúes el peor Satanás es el de la ignorancia y Shiva el destructor constructor, símbolo del conocimiento, baila sobre él/ella, aplastando su nefasta esencia para que las galaxias puedan seguir respirando.

 

La Mano de la Suerte

La mano de la suerte mira de frente al destino con su ojo ciclópeo. El chiste del juego es mantener el centro pase lo que pase y no dejar que nada nos derrumbe:
Como se puede estar arriba y en la gloria, se puede caer en un pozo profundo que parece no tener salida.
Hoy se puede ganar y mañana perderlo todo, hasta la salud o la vida, verdaderos tesoros, pues cuando uno muere las posesiones son excrecencias.
La apuesta es la aventura de la acción vital, girando, girando. La rueda de la fortuna sube y baja. La existencia fluye como una lotería.
Se puede descender o ascender de los dedos de la mano.
Cada dedo cuenta una historia y tiene una característica específica.
Una manera de ser y de actuar. Una suerte y un azar.
Hay que aprender a resistir los embates y mantener la ruleta rodando.

Anarquimia es una propuesta abierta que transgrede un interés puramente comercial. Navega más por el rumbo de una búsqueda interior surgida del deseo de resistirse al arrobamiento y se quita la camisa de fuerza para dejarse incendiar por la imaginación.
En este libro gráfico, seguramente provocador y polémico (pero eso sí, único), encueré los sentidos sin censura y me dejé llevar por lo que pasaba por mi mente, sin concesiones ni miramientos, aullando como un mono saraguato atrapado en la sombra represora de la ciudad.

Paranoias, éxtasis, experiencias, delirios, se ven retratados en este testimonio de una caída y una ascensión.A fin de cuentas el porvenir de cualquier simple mortal.
Soy testigo de una mitología del poder que se desmorona y estanca en el pantano de la avaricia, la contaminación, el miedo de los...

unos hacia los otros, la difamación, el engaño, el robo, la miseria y la falta de perspectivas. Como contraparte, observo (y celebro) que el mundo ha tornado perfiles donde se abren siempre nuevas ventanas de liberación: Comunicaciones globales que evolucionan día con día a ritmos cardiacos, llevando ciertos ideales tecnológicos de la humanidad a la práctica (aquellos artilugios mágicos de la antigüedad resulta que no sólo son sueños) por ejemplo: la aviación, la telefonía (ahora la videofonia) el cine, la PC y el Internet etcétera.
Insólitas formas surgen de sentir y modificar el sexo, el cuerpo, la mente, tantas como la imaginación es capaz de concebir. Llegamos a la era del ciborg, el clon y el mutante. La acción creativa ha tomado un giro de frescura, multiplicidad de posibilidades y renovación impulsada por las nuevas tecnologías aplicadas al arte y a rupturas de la ruptura del llamado “buen gusto” culterano, buen gusto que en si, es la muerte y modificación de la cultura.

II

Tengo que permanecer para sobrevivir. No soy quien quiero ser, de ningún grupo religioso, político, mucho menos académico. No creo en Mesías ni en falsas soluciones. Si acaso soy un miembro orgulloso del colectivo multimedia escuadrón mutante, dedicado a la exploración de las artes alternativas y que fluye simplemente por empatía y ganas de entrar en acción para despertar y hacer de la jornada tediosa y gris que pintan los capataces, una convulsión orgiástica.
Este aspecto creativo me ha salvado de la hecatombe. Anarquimia, las razones de la locura, es un esfuerzo a contracorriente, un rayo convulsivo. Una respiración de alivio frente a la horca diaria y un reto a romper la opaca cotidianidad para emprender la búsqueda alquímica, aunque nos arriesguemos a  caer al vacío. ¡Pero vale la pena la sensación de este vuelo inconmensurable! Cuando se pierde la visión del hechizo a nuestro alrededor, se pierde la ilusión de la vida. Anarquimia esta inspirado en los caprichos de Goya y en la alquimia y el chamanismo. Podría interpretarse como una visión crítico- mística sobre el maniqueísmo.

Un acercamiento a las visiones del Apocalipsis, no como el fin de los tiempos, si no en su verdadero sentido revelador. Y de pronto, cómo no, en este juego poético demencial, se expresa la caricaturización del ser humano. Porque toda persona posee una parte animal, humana y divina. Cada imagen de este libro puede ser interpretada como un arcano de Tarot que conlleva un simbolismo y diferentes interpretaciones. Anarquimia está hecha con una computadora y programas de 3D y fotografía. Cada obra gráfica (imágenes de locura les llamo yo) contiene un comentario satírico que complementa el panorama de la imagen. Es la visión abierta de un hombre de la era de las comunicaciones y de horrores transmitidos en vivo y en directo. Sea pues, testigo de una época de crisis y transformaciones. Aquí caerán al desfiladero temas como las mitologías que circundan el inconsciente colectivo: dioses, demonios, sacerdotisas, locos, mortales, putas, monstruos, terrores y esperanzas. No está hecho por un fanático sino por un ser fascinado por los cuentos, arquitecturas, ensoñaciones y símbolos con los que se ha forjado la cultura humana.

Maitreya, el futuro Buda

En la historia de la mitología existen varios pasajes donde los Dioses se metamorfosean en elementos naturales como animales, cuerpos de agua, cuerpos celestes, plantas, montañas, etcétera, e intervienen en la tierra.
“Debajo de cada piedra hay un Buda” dicen los maestros Zen. Para muchas culturas incluidas la griega, la judía, la mesoamericana y la egipcia, la encarnación del dios en humano para seducir y reproducirse con hembras bellas, para participar en guerras, realizar designios y prodigios, era muy común.
Nacían hijos de dioses y mortales y estos eran considerados semi- dioses.
Es por esto que Pilatos se asustó con la leyenda de Jesucristo, conocía historias de encarnaciones de dioses en hombres en su propia cultura greco latina.
La divinidad viviente, que se manifiesta en el aquí y en el ahora con todo el esplendor y que se encarna humano, pertenece al inconsciente colectivo y es un arquetipo.
Maitreya no se manifiesta en una imagen que pregone el culto a la personalidad.
Caudilla, deambula con diferentes disfraces y mascaras:
Puede ser un manifestante, un limosnero, un borracho animado, una gitana que lee las cartas, un conductor de autobús, una persona de edad que asiste a una exposición, un negro que toca la flauta en la esquina, un indígena descalzo que realiza limpias en el Zócalo, un adolescente que medita bajo un árbol.
Es decir, se muestra viviente en mil máscaras.

 

 

Esperpentos del “Mal País”


Hacia el norte, en el camino que cruzan los migrantes michoacanos para sortear el muro de la ignomia hacia el sueño americano, se encuentra ubicado el Mal País, ‘’Lugar en el que las víboras tienen alas, donde corre el corcobí, donde canta melancólicamente el tucuru y donde se refugia el diablo’’.

El Diablo te puede enseñar en solitario su ciencia y sus misterios. Pero si caes en su trampa acabarás pagando cara la asesoría.

A Marcelino Vicente, un indígena de la región de Ocumicho que desconocía el español, se le apareció el chamuco cuando cruzaba la cañada de Mal País y lo retó a moldearlo en barro y representarlo, junto con los esperpentos fantásticos que pululaban por esta región donde todo es al revés.

Lo hizo a la perfección y estas obras adquirieron fama vendiéndose en ferias.

Cuenta una de sus discípulas:
“Marcelino era un muchacho que andaba como muchacha, con las manos limpias, bien bañado, bien vestido él. Como era muy vacilón, mi mamá le tenía miedo.”

Muy poco duró su fama pues Marcelino murió asesinado en una riña de cantina en Uruapan por unos madereros al poco tiempo de su éxito.

El Diablo le enseñó el secreto de las esculturas de los diablos de Ocumicho pero se cobró con su vida de forma violenta.*

Fuente de información: La jornada.

 

Robots (Horus, el hijo del hombre)

El robot ha evolucionado a un ritmo vertiginoso, mucho más rápido que cualquier entidad biológica en el ciclo del tiempo.
El hombre para vencer a la máquina, tal como lo hizo en su lucha con la bestia por el dominio del a Tierra, tendrá que ser más fuerte que ella para sobrevivir y no ser subordinado y esclavizado por su creación.
Hecha a su imagen y semejanza.
¿O será hora de que hagamos simbiosis y anamorfosis con esta entidad
parida por la humanidad para dar un siguiente paso evolutivo?


La enfermedad y la cura

La enfermedad se materializa en forma de monstruo en nuestro cuerpo y comienza a carcomer la salud y la vida. Sólo extirpándola por medio de un ritual- aullido – peregrinación al interior- podemos liberarnos de su nefasta influencia.
Los chamanes cumplen la función de médicos brujos del cuerpo y el alma Son puentes entre variadas dimensiones donde reciben influencias sanadoras de quien sabe donde…
En el proceso de iniciación, el chamán resulta desmembrado, su esqueleto es vuelto a ensamblar con piedras mágicas y cristales curativos y su carne transubstanciada. Regresa a la vida como una nueva persona.
Libre de los traumas que le enfermaban Y que nunca hubiera contraído si no fuera por el esquema social que es el
verdadero pulpo multi-tentáculos que todo lo que toca infecta.

Señor Ciudadano Presidente Cara de Cobra

Venerada serpiente ponzoñosa Princesa de la corrupción
Generadora de odio y de miedo entre las masas que oprime a garrote. Envenenadora viviente de las almas…
Comandanta suprema de la hipocresía. Su lengua viperina sólo anuncia guerra y carestía en el discurso…
El poder que tiene es aplastar cualquier cabeza con su mano dura, Sus Botas firmes y afiladas
Y colmillos de hierro.
Cucarachas Policía son sus fieles falderos…
Los insectos armados hasta los dientes siempre rodean a Cara de Cobra, porque ni a la esquina puede salir sabiendo que varios agraviados quieren como trofeo su escamosa cabeza, que sin la investidura de gobierno, no vale un centavo.

El Rey Sapo

El Rey Sapo posee el reino de este mundo…
Su interior es tan feo y apestoso como su presencia.

Y a pesar de todos sus tesoros, está solo.
Sin corazón.

Preso en la cárcel de oro que mandó construir alrededor, Para protegerse de bestias tan horribles como él mismo…

El peregrino

El peregrino se aventura a la oscura noche y deja al viejo yo morir en las Ruinas del olvido a pesar del inicial aferramiento al ayer: espejo roto que sólo en la memoria y en las llagas del cuerpo.A pesar de las crisis del cambio, el que se arroja  a la experiencia encuentra una nueva piel como si se tratase de un reptil.
El peregrino abandona todo lo que posee en busca de la aguas de la vida, porque siente que el pasado en un buitre obsceno que canta una constante sonata fúnebre a sus espaldas y un cuervo chupón que aguarda devorarle los sentidos hasta dejarlo seco.
Quiere arriesgarse a ser transparente reflejo en lagunas pantanosas que desconoce y que en cualquier momento significan o la liberación el hundimiento.
Penetran en las oscuras veredas del vagabundo en busca de una nueva manera multicolor de percibir las cosas. Tira la ropa sucia y quema sus naves.
El hecho de abandonar sus antiguas prejuicios le abre un puente infinito.Y el camino se expande y florece.

 

 

 

 

 

Estas imágenes y textos pertenecen al libro Gráfico.
Anarquimia.
Las razones de la Locura, de Tamatz Juanes de Próxima aparición.

El Don Burro

Don Burro no sale de su cuadra Pequeña muralla de chatarra Roideado de bueyes, ratas y cagada.

Armado hasta las nalgas. Paranoico de sí mismo y de los demás. Don burro cree que la educación

No sirve más que para palo y es para putos.
Sólo gusta del billete…
Rebuzna porquería televisiva asimilando que su vida es un comercial Pasteurizado E infecta las conversaciones con sus ideas brutas.

Corriendo va a comprar lo que le dijeron poseyera Creyendo que su consumo le dará una nueva personalidad.

Antes era un asno, ahora es un “Don Burro”.
Mientras, la Diosa ora por sus hijos descarriados Perdidos en las barrancas huecas de la avaricia y la estupidez.

 

 

Ciclo Literario.

El URL de este documento es http://www.cicloliterario.com/ciclo59abril2007/anarquimia.html