La atmósfera extraordinaria de Amador Montes

Dora Luz Martínez Vasconcelos


 

 

 

 

 

Nacido en 1975 bajo el sol brillante y el cielo azul de la Ciudad de Oaxaca. Su historia ha estado envuelta desde su niñez en una atmósfera de arte y belleza indígena y mestiza. Escuchó por las noches desde siempre la voz de su padre narrando leyendas que llenaron la imaginación de un niño y se convirtieron en creación plástica de un adulto.

“Mi padre…” comenta Amador Montes “ …solía contarnos anécdotas sobre sucesos extraordinarios acontecidos en los alrededores de su pueblo natal, Santa Ana del Valle. Día a día alimentaba mi imaginación y la de mis hermanos con sus relatos fantásticos, los cuales con el pasar de los años se convirtieron en verdaderas leyendas, como aquellas de los Colgados de Valdeflores, la Culebra de Agua, o la mística historia de los Anuales”.

Desde el primer año de su carrera universitaria en diseño gráfico se inclinó por la pintura como medio de expresión primordial, diseño textil y fotografía, entre otros. Pero quizás su mejor entrenamiento ha sido, desde que decidió dedicarse de lleno al oficio de ser pintor, su cotidiano trabajo, el compromiso asumido con su espíritu creador que no encuentra contento sino frente al lienzo. Así, Amador Montes, es un artista joven en busca de un lenguaje, de oportunidades nuevas en cadena pintura para plasmar emociones, anhelos, memorias… su vida.



 

 

 

 

Ciclo Literario.

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