Conversación con un provocador vuelto sabio

 


 

¿Será posible remplazar años de terapia por una sesión de psicomagia fulgurante?.

Alexandro Jodorowsky (A.J.): Una vez que se ha tomado conciencia de que llevamos nuestro "árbol genealógico" en el cuerpo y que se pueden expulsar los sufrimientos así acarreados como se expulsan los demonios, todo puede cambiar en un momento. Pero esto no quita el enorme trabajo sobre sí. Trabajo en lo mental y en el espíritu, lo mismo que en la carne. A la carne se le puede hacer comprender que se necesita soltar prenda ... a condición de no tener miedo. No hay que tener miedo de sumergirse profundamente en sí para atravesar toda la parte que ha sido mal constituida, todo el horror de las no ­realizaciones, y para levantar el obstáculo del árbol genealógico que se lleva atravesando en sí y que opone su barrera al flujo de la vida. Dentro de estas barreras hechas de ramas muertas, usted encontrará los espectros de su padre y de su madre, de sus abuelos y de sus bisabuelos... Se necesita tener el coraje y la energía de agarrarlos y decirles: "!Basta¡ ¡ Yo no comeré más de este plato podrido¡ ¡Se acabo!" ¿Es duro? Cierto que será mucho más fácil tomar cualquier dulce psicológico tranquilizador, cualquier calmante "positivo",
mirarse en el espejo mágico que nos dirá que somos bellos y geniales ... Pero en fin, ¿la cuestión no es la de deshacerse de nuestra mierda? Y bueno, eso necesita de trabajo.

¿Por dónde comenzar?

A.J.: Para empezar, hay que saber ponerse dentro de su árbol genealógico y comprender que este “árbol”no es pasado, sino es del todo viviente y presente y está al interior de cada uno de nosotros. El “árbol”vive en
mí; yo soy el "árbol" yo soy toda mi familia: me toco la pierna derecha y papá
se pone a hablar, el hombro izquierdo y es mi abuela quien gime. Cuando me sumerjo en mi pasado, entro también en el de mis padres y en el de mis
. antepasados. No tenemos problemas individuales: toda la familia está en juego. El inconsciente familiar existe. Un padre decide comenzar un psicoanálisis y de un golpe toda su familia es afectada y comienza a evolucionar. Cuando tomas conciencia haces tomar conciencia a todos los tuyos. Tú eres la luz. Cuando una manzana aparece en el árbol todo el árbol está en gozo, ¿se comprende? Si haces tu trabajo, todo el "árbol" se purifica. 

¿Se podría purificar incluso sin que ciertos miembros de la familia lo supieran y de manera irreversible?

A.J.: Sin que lo sepan, sí, de manera irreversible, ciertamente no. La recaída es siempre posible. Y ella involucra también al "árbol" entero. Cuando yo caigo mi suerte acarrea la de toda mi familia, incluyendo a los hijos que vendrán, sobre tres o cuatro generaciones. Nuestra responsabilidad es inmensa sobre todo con los niños. Ellos no viven dentro del mismo tiempo; una cosa que para nosotros puede parecer que se desarrolla en una hora, para ellos habrá durado un mes o un año y los marcará de por vida. Es por esto que es muy importante saber a quién confías a tus hijos. Si dejas a tu hijo durante ocho horas con una persona neurasténica, o histérica, o llena de problemas, el niño se arriesga a absorber todo. Tú mismo, cuando te ocupas de un infante, ten cuidado.
Los psicoánalistas como Nicolas Abraham o Didier Dumas dicen que el problema que encuentran en los "árboles", son los "fantasmas". Lo llaman también el no- dicho traumatizante, lo "no- pensado transgenealógico" que se paseará en las arborescencias familiares y producirá humanos enfermos.

A.J: Es cierto, y si lo no-dicho es así de traumatizante, se debe a que somos todos seres abusados. Abusados de mil maneras. Ahora bien, el abuso sufrido durante la infancia, tenemos la tendencia a reproducirlo sobre los otros una vez que somos adultos. Hay abusos mentales, abusos en el lenguaje, abusos emocionales, abusos sexuales, abusos materiales, abusos de ser: no me es dada la posibilidad de ser, no han visto quien soy, quisieron que yo fuera cualquier otro, me han dado la vida plena que no es la mía, se quería un varón y fui una niña ... no me han dejado ver, escuchar, decir, y lo que me han dicho no me correspondía. Abusos materiales: no he tenido, el espacio, la apariencia, la alimentación que me correspondía. En cuanto al abuso sexual, es siempre más común de lo que se piensa. La lista de abusos es muy larga, y aquella de la culpación también: es por tu culpa por la que nos casamos, tú has sido una carga, yo fracasé en la vida a causa tuya, quieres partir, nos traicionas, tú no piensas como nosotros, y peor, nos quieres rebasar: entonces, vamos a crear un abuso que será un fracaso o una devaluación. ¡El "núcleo homosexual", la inhibición abundante y las muchachas con maneras y aficiones masculinas! j Y el incesto! Y todo esto se reproduce al infinito. Nunca se va a acabar, es vasto, enorme, increíble.

¿Cómo hacerle cara a tal humor?
¿Humor?

A.J.: Pues sí, porque es evidente que el universo ha sido creado por un tipo que ama las bromas ENORMES, ¡y bromas a veces muy negras! Se huele este humor en los juegos de sincronicidad. Esta mañana tomé el teléfono y apreté el número cero que es el número código de mi hijo Adam. Una mujer contestó: "Bueno”.- Buenos días, ¿está Adam? - No habla su hija.- ¿Su hija? ¡Pero si mi hijo no tiene hijas! - ¿Acaso será que mi padre no se llama Adam?" Yo había llamado por error a la casa de una hija cuyo padre se llamaba Adam. Y bien, es un juego de Dios con el que me hace una pequeña broma. Más tarde le dije a mi hijo: "Adam he hablado con tu hija del futuro". El se sobresaltó: "No me digas eso, papá". Creyó que yo abusaba ...

El abuso más simple en nuestra época es frecuentemente descrito por la falta: la ausencia del padre, la ausencia de la ley del padre ...

A.J.: Si, y cuando el padre está ausente, la madre se hace dominante, invasora, y no es más una madre. Podemos hablar entonces de la ausencia total del padre y la madre. Vivimos en una civilización de infantes, por todos lados buscamos al padre, es por eso que están los gurus que vienen a remplazar a los padres ausentes – y a veces a las madres ausentes -. Vivimos en una sociedad sedienta de caricias. Yo no recuerdo que mi padre me haya tomado en sus brazos - los hombres no se tocan -. En cuanto a mi madre, desde el momento en que me raparon los cabellos rubios de su propio padre mítico, me alejó de ella y no me acuerdo que me haya acariciado más. Somos niños constantemente abusados por la ausencia de caricias de las que tanto necesitamos.

¿Hasta dónde hay que remontarse para lavarnos de todos los abusos?

A.J.: Es una pregunta muy amplia. Es todo el planeta que está involucrado, toda la sociedad, toda la historia con sus guerras, sus crímenes ... Actualmente, a menudo me encuentro con personas con problemas que datan de la guerra de 1914: un abuelo ha sido gaseado y una enfermedad pulmonar, es decir, una enfermedad emocional, un problema de falta de realización, surge ahora. La guerra del "14" se paga todavía ahora por los abuelos o padres intermediarios y así frecuentemente por el lado de los tíos y de las tías. Las relaciones entre mi padre y mi madre y sus hermanos y hermanas me pueden influenciar fácilmente, lo mismo si no conozco nada sobre las violaciones, los abortos voluntarios o involuntarios, los crímenes, los acercamientos al incesto, los núcleos homosexuales no resueltos, las relaciones sadomasoquistas que pueden concernirme ...
Hacer una lista exhaustiva es imposible. A veces es suficiente una "nada". Nacer después de un hermano muerto y ser llamado René, símbolo de renacimiento, nos hace incrustamos en otro ser, un hermano muerto para la vida. Frecuentemente reemplazamos a alguien: papá me da el nombre de una novia que perdió y toda la vida yo seré la novia de mi padre, o mamá me da el nombre de su padre y yo, por satisfacerla, trataré de ser como mi abuelo. O puede ser, de manera completamente inconsciente, que mamá hace cabalmente un hijo con su padre, y esa es la historia de María y de Dios Padre que nosotros jugamos: ella pondrá asimismo, si lo quiere, bautizarme Jesús, o Salvador, o José, en fin, un nombre cristiano, y yo me sentiré obligado a ser un hijo perfecto.

Más explícitamente, ¿ la religión juega un rol dentro de las resonancias transgenealógicas ?

A.J.: ¡Un rol considerable! La mayoría de los "árboles genealógicos" de cualquiera son marcados por los libros sagrados mal interpretados, pervertidos, desviados de sus intenciones originales. Según el lugar donde se haya nacido, los estragos (en particular las desviaciones sexuales) serán pasados por el molino de Torah, o del Nuevo Testamento, o del Corán, o de los Sutras ... La interpretación pervertida de los textos sagrados es más homicida que la bomba atómica (incluyo las religiones materialistas y marxistas, que hacen igualmente graves daños).
De cara a todas estas catástrofes, ¿qué hace el "árbol genealógico"? Para no morir (lo que sucede cuando el "secreto", definitivamente no puede emerger a la superficie), tiende a equilibrarse dentro de las acrobacia a veces inocentes, puede donar de un lado un asesino y del otro un santo.

Habla usted como si verdaderamente se tratara de un "árbol" con sentido propio.

Fotografia
Fotograma de la película El Topo

A.J.: ¡Es que realmente es un ser viviente! Algunos psicoanalistas que hacen estudios genealógicos quieren reducirlo a fórmulas matemáticas, o tratan de racionalizarlo. ¡Pero el "árbol" no es una cosa racional, es un ser orgánico, una verdadera especie de árbol! Yo lo constato en particular cuando trabajo la experiencia de teatralizar los "árboles genealógicos"

¿De dónde le ha venido esta idea?

A.J.: Todos tenemos un espacio y un tiempo interior, yo les pregunto a las personas: ¿Cuánto tiempo piensas vivir? Me responden: ochenta y seis años, sesenta años, setenta y cinco años ... Y me doy cuenta que es la edad en que los miembros de su familia había muerto. También me di cuenta de que las mujeres dan a luz en la misma edad que sus madres. Dicho de otra forma, nuestros ancestros nos legan un cierto tiempo. Y nos legan también un espacio. Este espacio está en función de la moral, de la religión, de la inteligencia de nuestro "árbol". Para ampliar mi inteligencia, entiendo que me falta ampliar el espacio interior que me legaron mis ancestros. Entonces, me pregunté dónde se encuentra esta familia interior. Todos nosotros tenemos una representación de nuestra familiar que comprende nuestro "árbol" entero, con sus bloqueos, sus deseos, etc. así también me di cuenta de que la familia de cada uno se ordena dentro del espacio mental y me imaginé- estábamos en los años setenta - que este ordenamiento podría ser traspasado a una escena teatral, sobre la que ya podría disponer del espacio familiar de alguien quien lo pidiera de mis alumnos, o de las personas asistentes a mis demostraciones, y representar los miembros de su familia. ¿Cómo ordenarlos en el espacio? A algunos los mandé sentarse; a los más humillados a echarse en el piso; a los olvidados y excluidos, les pedí ponerse lo más alejados posible; a los muertos que se acostarán; los niños se presentaron de espaldas; etc. Esto deviene en una enorme escultura dentro del espacio. Y al consultante le pido ponerse donde el crea conveniente. Cuento todo esto en L' Arbre du dieu pendu ...

Nos remontamos así al pasado , tan lejos como la persona pueda recordar, o lo que ella se puede imaginar. Personalmente yo he remontado mi "árbol" hasta 1450, he ensanchado así mi tiempo, mi territorio y mi conciencia. Esto último porque dentro del "árbol genealógico" ubico también el grado de conciencia. Se ordena la familia como una escultura dentro del espacio y el tiempo, después se mide su grado de conciencia.
Haciendo esto, persigo tres objetivos: conocer todo el universo, vivir también su largo tiempo y ser su conciencia. Tres ideales divinos. El más alto grado de conciencia es llegar a lo impensable, llamado Dios. Mientras no se llega a lo impensable, no se tiene una conciencia completamente evolucionada; se conserva sobre sí mismo una visión dualista. Pero, si se rebasa toda dualidad, la plena realización de la conciencia revela también su desaparición.

Entonces, tenemos ya un cierto número de personas invitadas a representar en escena un "árbol genealógico " ...

A.J.: Le pido al consultante que desea estudiar su "árbol" escoger cuidadosamente a la persona para representar a su padre, otra persona para representar a su madre, y otras para sus hermanos, etc. así desde este instante surgen sincronizaciones absolutamente asombrosas de juegos de resonancias entre las personas escogidas "al azar" y aquellas a las que representan. Jamás había sentido tanto a qué punto todo, dentro del universo, se enlaza.

Lo que nos explica sobre el método que ha inventado ha sido descubierto también espontáneamente por otros terapeutas, por ejemplo Bert Hellinger, quien tiene en cierta forma la misma idea que usted ...

A.J.: ¡Estoy muy contento de eso y para nada estoy celoso! No hay jamás ideas totalmente únicas y aisladas. Todas ellas surgen de la sociedad. Un cierto número de psicogenealogistas han seguido mis cursos durante años, antes de lanzar sus propias escuelas ... Estas son las herramientas para hacer progresar a la humanidad. Después he impulsado la psicomagia y el psicochamanismo, que son técnicas todavía más avanzadas. ¡ Ya podemos ver incluso a los psicoanalistas utilizar herramientas comparables a las de la psicomagía!
El inconsciente no es científico, es artístico. El estudio del "árbol" debe entonces hacerse de otra forma a la de la razón pura. ¿Cuál es la diferencia entre un cuerpo geométrico y un cuerpo orgánico? Dentro del cuerpo geométrico se sabe perfectamente cuáles son las relaciones entre las partes. Dentro de un cuerpo orgánico esas relaciones son misteriosas, se puede añadir o retirar cualquier cosa y el organismo queda igual. Las relaciones internas de un "árbol" son misteriosas, y para comprenderlas es necesario entrar en el inconsciente como dentro de un sueño. El sueño del "árbol genealógico" no hay que interpretado, hay que vivirlo.

Pero este sueño parece sobre todo una pesadilla ¿ no?

A.J.: Más bien una invitación a trabajar, como dentro del hexagrama 18 del Yin King que se llama "El trabajo sobre lo putrefacto". La imagen evoca un plato donde los alimentos están agusanados y el comentario dice: "Las condiciones están degeneradas en estancamiento, se encuentra ya delante de un estado de cosas que dejan qué desear, la situación contiene al mismo tiempo lo que es necesario para ponerle fin". ¡Es maravilloso! Cuando tengo un problema (ese plato podrido), sé que hay un trabajo a hacer. Es la misma cosa con el Tarot: cada vez que una persona tira una carta al revés, le digo: No es una tirada mala contra ti, es un trabajo a hacer.
El problema es que mucha gente necesita sus sufrimientos. Una mujer llora: "Mi amante me dejó". Yo: "Vamos a analizar por qué". Ella se subleva:
"No, no lo analice, sufro, y sin embargo sé que debe de ser así". ¿Qué se va a hacer? Puede ser que ella es así porque no fue amada de niña y no puede tener la sensación de ser ella misma salvo sufriendo. Mucha gente - menos usted, claro (una gran sonrisa) - detesta sufrir pero no puede soltarse del sufrimiento, porque eso les da la sensación de existir.

¿Qué aconseja el Yi King?

A.J.: "Atravesar las grandes aguas"; es decir, atravesarse a sí mismo, comenzar por su cuerpo, atravesar la concepción que uno se hace de sí, después atravesar las diferentes partes de su ser, como siguiendo un eje, hasta llegar a la divinidad.
¿Cuál es el objetivo? Hacer la paz con mi inconsciente. No llegar a ser autónomo de mi inconsciente (¿qué querrá decir eso?), sino hacerlo mi aliado. Si mi inconsciente es mi aliado es por que aprendí su lenguaje, que es la llave de su misterio; él se pone a trabajar para mí, él se pasa a mi servicio y yo al suyo, vamos a funcionar juntos. Ahora bien, la familia es mi inconsciente, por lo tanto no se trata de volverme autónomo de mi familia, sino de ser capaz de
entrar en ella y hacerla mi aliada al interior de mí. No hablo de personas físicas que están por ahí o lejos, hablo de la familia que se encuentra dentro de mí. Esta familia interior: es necesario que trabaje cada carácter de ella como un arquetipo. No es que yo en mi interior conserve mi nivel de conciencia para mi solo, tengo que donar mi nivel de conciencia a cada uno de ellos, que yo los exalte: que yo les enseñe. Todo eso que les dono, yo me lo dono; aquello que les enseño, yo me lo enseño. Los personajes monstruosos los voy a transformar. Realizando una transmutación, les voy a donar a todos mi nivel mental. Tengo que hacer, en mi interior, de todos mis parientes y ancestros, seres realizados. Se dice: el perro también es Buda. Esto es lo mismo que decir que mi padre y mi madre también son Dios, que mis tíos y mis tías también son Buda. Es entonces que busco la iluminación en cada persona de mi familia. ¿Se trata de personas desviadas del estado de Buda? ¿Tienen el corazón lleno de rencor, el cerebro lleno de ideas locas, el sexo lleno de deseos desviados? Y bueno, como pastor con sus ovejas, debe meterlos en el camino. En mí mismo debo meter a mi familia en el camino, hacer una limpieza de las necesidades, de los deseos y de las emociones. Esta es la misión: un trabajo de curación del "árbol" y no como se podría imaginar, una liberación del "árbol". No se trata de esperar una supuesta autonomía ... Es como si quisiera ser autónomo de la sociedad, del mundo, del cosmos. ¡Autónomo de mi respiración! Es imposible. Incluso si me vuelvo ermitaño, soy parte de la sociedad y del universo.


¿Cómo voy así a "trabajar" mi familia?

AJ.: En la imaginación. Creyendo ese sueño de perfección al interior de sí. Es así como se cura esa enorme herida. Después se puede transmitir esta curación a los hijos ... Esta puede tomar una infinidad de formas. Personalmente, yo opté por escribir una novela: L' Arbre du dieu pendu. Otros pasan por la pintura, otros por el teatro. Hay que encontrar el esquema y enriquecer la imagen de cada uno.

¿Cómo se sabe que el "árbol" está sano o en vías de sanar?

A.J.: El "árbol" será siempre definido por su fruto. Si el fruto es amargo, aun cuando provenga de un inmenso árbol majestuoso, ése está enfermo. Si el fruto es bueno, aunque provenga de un pequeño árbol todo torcido, ése es maravilloso. El árbol en nosotros es toda nuestra familia, pasado y futuro y nosotros somos los frutos.

Algunos lamas dicen que hay que rezar por nuestros ancestros, y también por quien haya alcanzado un nivel de iluminación, porque también lo necesita. Entre  nuestros ancestros y nosotros, ¿hay una especie de intercambio?

A.J. Un día fui a Saintes - Maries - de - la - Mer donde se encuentra esta virgen negra que los gitanos pasean en sus andanzas. Inmediatamente entré en el Santuario con la idea de pedir alguna cosa. Finalmente me acerqué a la virgen y le dije: "Escucha, todo el mundo te pide, a ti, un montón de cosas, así que yo te voy a dar un masaje". Y le di un masaje a la virgen negra para quitarle el cansancio. Frotar a la virgen a quien todo el mundo le pide algo me dio una paz increíble en el alma, me dio una apertura mental. En realidad cuando das masaje a una enfermedad, masajeas una imperfección y masajeas así un Buda. El médico es inferior a la enfermedad y está en la posición de sirviente, el médico está al servicio de la enfermedad. No soy el camino, soy la esterilla. No soy la luz, soy el interruptor. Si voy edificar un "árbol genea1ógico" debo ponerme en un estado de servicio, no de sumisión. Entrar en el camino de la ignorancia total. Y desde ahí recibir al otro en mi ignorancia para ayudado a existir, a ir profundamente en dirección a su propia luz.

Yurie Nagashima

En ese momento me doy cuenta de que mi sexualidad no me pertenece, viene del universo entero. Que mi cuerpo no me pertenece, viene de las estrellas. Que dentro de mi cuerpo ningún átomo me pertenece, que el mínimo átomo de hidrógeno proviene de la explosión original. Que nada es mío, ni la más mínima partícula de emoción. El amor que llevo no me pertenece. Si el amor perteneciera a la naturaleza no lo sentiría. Las emociones no son para mí, son para todos: vienen del universo. El universo es un campo de amor, un campo sexual, un campo material. No dejamos de hablar de soledad, pero nunca estamos solos.

A usted, que es esencialmente un artista, ¿de dónde le ha venido el deseo de volverse también un terapeuta?

A.J.: Mi placer primero es el de escribir, de concebir escenarios, de hacer comics. Sin embargo había estudiado cinco años con un maestro zen y fui golpeado por una sutra que dice: "No quiero nada para mí que no sea para los otros". He descubierto así, escarbando mis sentimientos sublimes de los que estamos estúpidamente avergonzados en nuestra sociedad inte1ectua1izada, donde un "buen escritor" debe ser ¡destructor y pesimista! -, en mí el amor de la humanidad, especialmente a través de la paternidad. Lo digo con toda inocencia. De un solo golpe he descubierto que tenía muchos amigos, tanto en el pasado como en el avenir. iY esto me hizo absolutamente participar en esta aventura colectiva! Como odio pedir subvenciones, me planté gratuitamente en una sala (al inicio era un salón de baile) y lancé mi Cabaret Místico para dar conferencias sobre el amor de la humanidad después de las consultas del Tarot y de la psicomagia. Y mira, esto ha durado treinta años. Este es un servicio de salud pública individual y todas estas ideas están comenzando a circular.. .

¿Por qué los occidentales redescubren la importancia de sus antecesores en estos tiempos?

A.J.: Yo creo que tenemos varios inconscientes: uno individual, uno familiar, uno social y uno histórico. Nuestros ancestros se encuentran en el inconsciente histórico, donde están vivos y actúan . Ahora bien, el mundo actual está en peligro, con una gran enfermedad; su cuerpo lucha por sobrevivir. Creo que nuestros ancestros montan actualmente el asalto de nuestra enfermedad como los anticuerpos; esto es, tratan de defender y curar nuestro avenir. Y a la inversa, tenemos también un trabajo que cumplir para curar nuestro pasado. Un pasado enfermo se puede curar, ¿cómo?, cambiando el punto de vista. La historia no es más que un punto de vista.

¿Es decir?

A.J.: El pasado tiene la misma consistencia que los sueños. Es como las cartas del Tarot, son de las manifestaciones que no tienen explicación racional precisa. Se les puede interpretar a cada momento de una forma diferente, según nuestro grado de conciencia. Si nuestro nivel de conciencia se eleva, el significado del pasado cambia - y porque el "árbol" se juzga según sus frutos, si los frutos cambian, el "árbol" cambia también -. Podemos entonces curar nuestro pasado, comprenderlo mejor. Es en nosotros pues el abuelo, el bisabuelo, el tatarabuelo sufren de su falta de realización. Si nosotros nos realizamos, nuestros viejos en nosotros, se realizarán alcanzando nuestro grado de conciencia.

¿Habría entonces una reversibilidad del tiempo? Los teóricos del Caos dicen lo contrario. Ellos dicen que el mundo es a la vez imprevisible e irreversible.

A.J.: Sí, pero ésta es la suerte de la materia, no la del espíritu. En el espíritu las cosas pueden ser reversibles. Un sufrimiento puede convertirse en

una alegria. Un fracaso puede metamorfosearse en éxito. Si se piensa que se vive solameme en el cuerpo, todo es irreversible. Pero si somos otra cosa que nuestro solo cuerpo, el pasado deviene accesible ahí, en el presente. Actuando sobre su presente, actúa sobre su pasado. Iluminando su presente ilumina su pasado.

En este caso, no hay pasado ...

A.J.: Ni futuro. La vida, eterna e infinita, se encuentra ahí, justo ahí, ahora, en ti. Es necesario, verdaderamente, que el psicoanálisis lo comprenda, en lugar de mantenerse absurdamente científico, insistiendo en aplicar el espíritu las leyes de la materia. A los científicos les cuesta aceptar el lado "surrealista" del inconsciente. j El "árbol genealógico" es completamente surrealista y loco! Y la curación pasa por ahí. Por ejemplo, sin el concepto de Dios - pero un buen concepto de Dios, no el concepto podrido - no hay curación posible. ¿Por qué? Porque no hay curación sin la unión con un impensable. Cortados de nuestras raíces, que son el vacío primordial, sin encuentros con nada impensable, ¿cómo curamos?

Definitivamente usted une en verdad la visión búdica dentro de la cual la suprema vacuidad no impide en modo alguno rezar por sus ancestros, quienes incluso tienen una gran necesidad de los rezos, haya sido santos o asesinos.

A.J.: O simplemente mediocres, campesinos. Porque ellos están en nosotros, son nuestras raíces, somos sus frutos. En cuanto a las religiones, nos han hecho un mal terrible, pero no es el Evangelio el que está mal, son las interpretaciones que se le han dado durante siglos. La tradición rabínica actual, el integrismo musulmán, la actitud de la Iglesia en cuanto al sexo y el dinero ... todo esto es lamentable y todavía van a producir muchas enfermedades. Yo no creo más en la Revolución. En lugar de atacar a la religión, hay que entrar en su corazón y exaltar aquello que tiene de bueno. Hay que hacerla cambiar de destino.

¿Piensa que una mutación se puede producir así,  instantáneamente?

A.J.: Sí, ¡así! Pero después de mucho, mucho, mucho trabajo. Porque se ven fácilmente los límites de otros y muy difícilmente los propios.

Roberto Martínez Garcilazo

Lumbre oscura
Cuerpos de agua
que leves
se mezclan y desaparecen
en imposible posesión,
en liquido desamparo.

Siempre en caida,
se abrazan,
se confunden en su yerma libertad

y estallan

 

Ciclo Literario.

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