Mariano Morales

 


 

Escribir sobre tu piel

Balsa firme, suave, brillante: tu piel
y la escritura de mi amor sobre de ella;
el grafito de mis manos, mis deseos, pinta
sobre el muro catedralicio de tu cuerpo y sus turgencias;
la exultación, la estulticia de mi ser anclado.

Tu piel; y la escritura de mis dedos, tizones,
puntas de pirograbado sobre la madera
alucinante del deseo, encima de la carne,
la fibra, cuerpo adusto: entre los vasos comunicantes,
tu talle joven, ramada exuberante de placer estival.

Sólo deseo escribir sobre tu piel el gran poema,
el suave y tibio soplo de mi inspiración dada .
Y sé que es a ello lo que a mi ser es facultad,
lo que mi ser atenta, lo que prescribe y aplica,
lo que le motiva mullido ingreso al misterio.

El problema surgirá cuando tu amor a la deriva
se vea impelido a buscar mi cuerpo, mi sombra,
preso de la tibia timidez, del candor exacto,
la jovialidad, rasguño animal de mi ternura,
la fuerza de mi amor indócil, justo y honesto.

Seguirá entonces el dolor a nuestra laya aventura,
el percance—alguna parte de nosotros rota--,
el choque que nos tienda sobre la vida, damnificados:
carne herida, orgullo trasquilado, seres a medias,
por no poder corresponder el inmenso amor de una noche
con una vida, por una apuesta de antemano cruzada.

 

Ciclo Literario.

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