Cosa de tiempo

Artemisa Vega

 


 

Fotografia
Jorge Suro Cedano

 

Álvaro Uribe
La lotería de San Jorge
El taller del tiempo
Editorial Tusquets
2004

Escritor que se da espacio para soltar novelas precisas y anti retóricas (La lotería de San Jorge; El taller del tiempo)  pero armadas de refinados instrumentos discursivos, Álvaro Uribe (Ciudad de México, 1953) logra una literatura que atrapa por lo más delgado: uno entra desprevenido a la lectura de estas historias a través de personajes y de situaciones tan de todos los días como quien va al encuentro de algo simple y cotidiano, para encontrarse de pronto en el centro de pasiones cocinadas a fuego lento en la domesticidad de vidas marcadas por el destino, que no le queda más que caer gustosamente en el asombro.

      Poco a poco vemos como los sucesos de sus protagonistas van entrando a territorios reconocibles por comunes, y lo oculto en ellos de algún modo también tiene que ver con algo demasiado cercano y por ende suficientemente tentador para ser acechado: los hábitos familiares, la vida de pareja, el desencuentro entre generaciones, los valores entendidos bajo los cuales subyacen secretas dobles vidas. 
     Bien en una zaga familiar de profunda intimidad y perturbadora en su desenlace, o ya inmerso en la tramoya de una guerra centroamericana donde la última palabra siempre estará por decirse, la prosa de Uribe no deja de ser sobria, despojada de afectaciones y torceduras lingüísticas; por el contrario, se brinda dueña de una esencialidad que permite al lector ir al lado de quien narra sin tropiezo ni distracción, a su mismo paso anímico, con su misma respiración recorriendo las estancias temporales tejidas cuidadosamente en este par de novelas que se leen con curiosidad y fruición, de una sentada.

     Y en el trasfondo quedan pasajes que cambian  dramáticamente y sin apenas sentirlo, como en toda buena novela, el rumbo de las cosas. Así podemos seguir con sobrada angustia los trágicos instantes en que un niño aprende a odiar al insensible padre suyo de todos los días deformado por una inconsciencia continua, y atestiguamos que es posible traicionar  por compasión insobornables ideales, en circunstancias extremas, siempre impredecibles.          
     Uribe dice que la novela admite todos los géneros y demanda fluidez y secuencia temporal que la distinguen de su hermano genérico, el cuento. Como escritor rinde honor a este precepto pues su primera novela, la Lotería de San Jorge, y  la más reciente, El taller del tiempo, se arman a partir de relatos breves, de cuentos, mensajes epistolares e incluso monólogos, en una entramado narrativo tal que, como dice el autor “viajamos al pasado a través de la memoria, y al futuro a través  de la fantasía”.
     Se trata de una literatura que rompe con la continuidad lineal de la existencia, porque, al fin de cuentas, nuestra percepción de la realidad es fragmentaria y sólo queda como impronta aquello que nos sacude y transforma.

De esta estirpe son las palabras indispensables vertidas por Uribe, escritor artesano del lenguaje quien nos advierte: “en la historia podemos dar por sentadas cosas”,  toca entonces al lector dar con las claves de los poderosos silencios a los que nos enfrenta y descubrir lo  no dicho.          

   

 

Ciclo Literario.

El URL de este documento es http://www.cicloliterario.com/ciclo48mayo2006/cosadetiempo.html