César Rito Salinas

 


 

 

Tres cabras todas flacas

 

Vendedores de ropa,
comerciantes de peltres,
distribuidores de Biblia.

Gentes que transitan en carros
destartalados,
causando estorbo en los caminos.

Tropa compuesta por ingenieros
            agrónomos
que se embriagan al atardecer
sobre las banquetas de las calles
del pueblo.

Gentes nuestras,
de donde somos,
que entregan el apellido
a la mujer que bien que mal
quiera agarrarlo.

Nosotros,
los pobladores de este camino.

Gente nuestra que no sirve para sembrar
            el campo,
cavar en la mina,
pararse junto a la pizarra del aula.
Gente buena para nada.
 Tres cabras todas flacas
   
Minutos después del mediodía
el baratillo se llenó de tiros.

Cuando la gente apenas levantaba la cabeza,
el hombre con tres tiros en el cuerpo
gritaba por ayuda.

El primer tiro perforó el sombrero blanco.
El segundo impacto ennegreció la tetilla izquierda.
El tercero ensangrentó el abdomen.

El asesino cazaba a la víctima, después se supo.
El asesino, Félix Méndez Silva, 44 años.

Un problema de mujeres, dijeron unos.
Cuestión de límites hablaron otros.

Metido en un matorral lo atraparon,
pegado a su pistola, 38 súper. 

Pasado el mediodía,
tres cabras todas flacas aguardaban en medio corral
quién las vendiera. 

Fotografia
Harvey Stafford, 1994

 

 

Ciclo Literario.

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