La cábala en la obra de Kaminer

Mariana Tsadek

 


 

SAÚL KAMlNER nace en la ciudad de México el 8 de julio de 1952. entre 1970-75 estudia en la Es­cuela Nacional de Arquitectura de la UNAM. Obtiene su titulo de Ar­quitecto con una tesis sobre la fun­dación de las ciudades prehispáni­cas Teotihuacan, Tula y Tenochti­tlán. En 1976 se instala en Paris, donde permanece durante veinti­dós años guardando un fuerte con­tacto con México donde expone re­gularmente. En Paris, en 1982 es miembro fundador del grupo MA­GIA-IMAGEN integrado por ocho artistas latinoamericanos, el cual fue disuelto en 1992, este grupo tu­vo una intensa relación con e pintor Roberto Matta.
Desde 1973 ha realizado 34 expo­siciones individuales.

SAÚL KAMlNER nace en la ciudad de México el 8 de julio de 1952. Etre 1970-75 estudia en la Es­cuela Nacional de Arquitectura de la UNAM. Obtiene su titulo de Ar­quitecto con una tesis sobre la fun­dación de las ciudades prehispáni­cas Teotihuacan, Tula y Tenochti­tlán. En 1976 se instala en Paris, donde permanece durante veinti­dós años guardando un fuerte con­tacto con México donde expone re­gularmente. En Paris, en 1982 es miembro fundador del grupo MA­GIA-IMAGEN integrado por ocho artistas latinoamericanos, el cual fue disuelto en 1992. Este grupo tu­vo una intensa relación con e pintor Roberto Matta.
Desde 1973 ha realizado 34 expo­siciones individuales.

Las imágenes que Ciclo publica pertenecen a la exposición El cuerpo terrestre y su proyección celeste.
MARINA TSADEK: ¿Por qué el enunciado "El cuerpo terrestre y su proyección celeste"?
SAÚL KAMINER: A través de este enunciado me propongo explorar la relación entre lo material y lo espiritual. Me re­fiero a ese punto o lugar crucial donde se relacionan lo in­manente y lo trascendente, lo tangible y lo intangible, lo vertical y lo horizontal, el mundo de la opacidad y el de la luminosidad, el mundo del ¿Qué? Y del ¿Quién?
A través de la creación quiero explorar la relación "cuer­po-alma", la relación entre la materia y el inconciente.
M T: ¿Estas hablando de dualidades?
S K: Más bien, estoy planteando la cuestión de los opues­tos que tienen que unirse para lograr la creación de una misma realidad.
M T: ¿De qué manera te propones explorar estas "cruciali­dades", es decir esos lugares cruciales donde, entre otros, se relacionan lo inmanente y lo trascendente o el ¿qué? y el ¿quién?
S K:  Me he propuesto crear obras basadas en un itinerario por cinco temas que forman parte del pensamiento místico de la Cábala: El ÁRBOL DE LAS SEFIROT (la proyección di­vina del cuerpo humano); AIN (el punto sin dimensión de donde surge el todo); KORBAN (el sacrificio como ofren­da); ELALMA (sus diferentes aspectos y su conexión con el cuerpo); y PARDES (los sentidos del lenguaje).

SOBRE LA CÁBALA

M T ¿Cómo y por qué te interesaste en la Cábala?
S K, La primera vez que pude hojear un libro del Zohar, ha­ce más de veinticinco años en París, no entendí nada, pero sentí una gran emoción, era como estar en presen­cia de una fuente de energía muy poderosa (aunque en ese momento hermética e impenetrable para mi). Lo mismo sentí cuando leí por primera vez el Popol Vuh.
Diría que mi primer entrada inconciente a los textos de la Cábala fueron los escritos de Bachelard. Después la po­esía de Edmond Jabes me llevó a la obra filosófica de Levi­nas, ésta a la de Derrida, y así siguen muchas lecturas cru­zadas. Pero también mi interés por lo mítico, lo simbólico, lo psíquico me han llevado a interesarme en los mitos fun­dadores de las diferentes culturas, especialmente la prehis­pánica, pero también en la alquimia y en el universo jungia­no de los sueños, del inconciente colectivo de los arqueti­pos, del ánima-animus, de la sombra, etc. En suma siento que todo lo que hoy me interesa confluye en lo que soy.

M T:  En la década de los ochentas en París formaste parte del grupo Magia-Imagen con otros siete pintores Latino­americanos, fueron muy cercanos con Matta, y , como ar­tistas se posicionaron en una "figuración mágica" nutri­da de sus identidades "Geopoéticas". ¿Cómo se llevó a ca­bo en ti el tránsito de la figuración mágica nutrida de tu mexicanidad a tu momento actual, más bien alimentado por raíces más ancestrales? ¿Cuál es el puente que une un lado con el otro?
S K: Lo que desencadenó este cambio fue mi regreso a México hace nueve años, después de haber pasado vein­tidós en Paris. Fue más que nada un regreso a mi mismo, a mi tierra interior. Mi mundo mexicano y mis vivencias en Francia siguen nutriendo y siendo parte de mi identi­dad profunda pero salió a flote la conciencia colectiva que me viene de mis padres y abuelos que también es parte de mi identidad profunda. Después de un viaje que hice a Ko­bel (Ucrania) para visitar el pueblo de mi padre y abuelos, se volvió de una gran urgencia darle un lugar en mi mun­do a esta otra herencia.
M T, Sabemos que la Cábala es un conjunto de tratados y co­mentarios esotéricos y místicos a la Tora, cuyo origen se pierde en el tiempo, siendo el Zohar su libro central, y que fue recopilado en España por Moisés de León hacia fina­les del siglo XIII. ¿Pero qué nos puedes decir del signifi­cado de la palabra Cábala?
S K, La palabra Cábala, viene del verbo hebreo Cabel que significa "recibir", después designo el contenido de la recepción hasta volverse sinónimo de tradición.
Annick de Souzenelle, gran estudiosa francesa de la Cábala y del alfabeto hebraico, que entre otros, ha escri­to "La simbólica del cuerpo", nos dice a este respecto, "Si consideramos que en la Cábala el sentido de una palabra no se sitúa nunca en un solo grado, sino que incluye múl­tiples capas semánticas, particularmente cuando una pa­labra aparece escondida dentro de otra, por la energía de sus letras, tendríamos derecho de traducir Cabel por: "el descenso del espíritu en el corazón del hombre", o "el des­censo del verbo".
En cuanto al libro del Zohar, este se traduce como el libro del "esplendor" y su lectura puede interpretarse co­mo un proceso de individuación del ser, es decir, el pro­ceso de encuentro consigo mismo y que pasa por el en­cuentro con lo sagrado.
El Zohar es un universo polifónico, "interpretante" donde varias voces concurren y entran en juego para to­mar conciencia de la realidad que a su vez es poliforme. En estos textos, el discurso se comporta como una con­ciencia activada.

Cortesía Galería Quetzalli


En el Zohar en particular y en la Cábala en general, estamos instalados en el tiempo de la eternidad, una es­pecie de tiempo esférico, un tiempo donde suceden todos los tiempos a la vez, en donde los actos del pasado cobran forma en el futuro, más aún, hacen posible el mundo por venir; y los actos futuros repercuten en el pasado pu­diendo reparado. El tiempo de la Cábala es el de todos los sincronismos. Todos los dinamismos alrededor de una acción están presentes y entran en juego.
M T: ¿Cómo podemos introducimos al pensamiento de la Cábala?
S K , La tradición propone que hay que tener mas de cua­renta años para introducirse en su lectura. En realidad pi­de un pensamiento maduro lleno de vivencias que permi­tan tomar conciencia para no perderse en laberintos in­telectuales estériles o caer prisionero de una supuesta magia. Hay que poder entrar pero también salir.
Los tratados de la Cábala se leen principalmente desde un punto de vista teosófico, pero la Cábala es un uni­verso de interpretación simbolizante y en esta misma se plantea la posibilidad de varias lecturas del lenguaje, así pues estos pueden ser leídos desde un punto de vista filó­sófico, psíquico, semántico, etc .. , podemos, a través de sus alegorías e interpretaciones veda como una propuesta don­de los mundos de "la acción", "la palabra" y "el pensa­miento" confluyen para crear un mundo ético que se abre al espacio de lo Santo (lo que esta más allá del ser hu­mano, lo  que nos trasciende).
A propósito de crear un mundo ético, Charles Mop­sick en su libro Cábala y Cabalistas nos dice que las más grandes prohibiciones son vistas como actos fundadores, "La Cábala ha tenido la audacia, más que ningún otro enfoque filosófico o teológico de plantear preguntas pro­hibidas. Particularmente ha buscado sacar de la sombra la raíz oculta de todo principio ético: ¿por qué el adulte­rio, el incesto, el asesinato están prohibidos?"
En la Cábala se plantea que lo que nombramos Dios, naturaleza y universo, suceden en el ser. Tomar concien­cia de este suceso nos vuelve responsables de nuestra propia vida y de nuestro potencial.
M T, ¿Podemos decir que la Cábala es un mundo mágico?

S K La Cábala no busca hacer magia, sobre todo busca li­berar al hombre del sometimiento a la naturaleza y al paganismo, en todo caso establece puentes entre la con­ciencia y el inconsciente. En este sentido su preocupación fundamental es permitirle al ser acceder a la divinidad (es­te es el camino teosófico, de lo humano a lo divino), o ha­cer posible que lo divino venga hacia el hombre (este es el camino teúrgico, de lo divino a lo humano).

 

 

Mariana Tsadek 2006

Ciclo Literario.

El URL de este documento es http://www.cicloliterario.com/ciclo46Marzo2006/lacabala.html