Soy un pájaro

Lorenzo León Diez


 

Soy tú
Se lo digo al verlo
detenido en mi balcón
Un minuto más y está en la rama
Un  minuto
Dos minutos
y ha volado a otro tronco
Soy un pájaro
Lo supe hace poco
Pero ahora que cumplo64 años
suma de perfección
se me revela con claridad al escudriñar mi pasado
que mi cuerpo desde que asomó sus alas
en la vagina de mi madre
no ha dejado de moverse en los vastos
caseríos de mis amantes
Yo soy tú
Le digo al ave gris con pecho rojo
allí en tu corazón se reflejan los viento
invisibles caminos donde
mis plumas dibujaron tránsitos que tienen llagas
Yo soy tú
le digo a esa herida que salta y luego se eleva y abre una musculatura casi soñada
Yo soy tú
le digo a un pájaro que tiene nombre
raza
un pasado como el mío
esmerilado
trasnochado
hecho jirones como una bandera luego de la guerra
constelación de himnos que fueron trinos
y noche y punta desecha de cometa
Yo soy tu
le digo a esa cruz en el cielo
¿A dónde te diriges?
¿Cuál túnel se abre en el remolino de tu vuelo?
¿Cuántos soles tragas en ese camino que oscurece la soledad?
¿Dónde está en tu frágil cabeza el mapa para descender y rascar el destino?
Tú eres yo
me dice el pájaro sin nombre sin cédula sin placa
y me mira como lo hacen los filósofos y los niños
con tristeza asombrada
curiosidad fértil donde se tienden cuerpos que fueron víctimas
de ese juego que dicen comprender los picos que tienen hambre y cantan
Es un lugar de señas el espacio
esferas en los internos pensamientos de las aves
Todas somos tú
me dice la parvada
Allí vas adelante iniciando la ola
Cada rastro en el cielo está sembrado de una transparente densidad
donde se combate y se reza
Tú eres nosotros
me dicen brillando en una fronda los plumajes que visten
esqueletos de cristal
En los caminos perfectos de los vuelos
se sabe que los fuegos son semillas que alimentan las repetidas noches
donde las aves se envuelven a planear los días
Otras cosas más se dicen en los secretos pasillos del cosmos
Como que los pájaros son los válidos emblemas en el centro de los umbrales
Hay libros abiertos entre los polvos de la luna donde las escrituras trinan
Y solo son comprensibles para sus semejantes planetarios
Es una conversación que va saltando las ramas de los años luz
Donde se cuentan de ida y vuelta las generaciones
de aves dormidas y despiertas
vivas y muertas
Todas son iguales
Van buscando la misma pulcritud entre las capas trastornadas de diversos cielos
y pueden confundirse entre las rocas que anillan Júpiter
Y desde allá
aquí en mi balcón me dice el pájaro de alas encendidas
Yo soy tu
¿Qué misión me aguarda? Pregunto
Medir la lentitud de aquella estrella me ordena el relieve en el umbral
Donde se tiende el árbol y el bambú
Estoy descansando en mi terraza viéndote saltar entre mis dedos
Y miro cómo voy de lecho en lecho dejando la huella de mi cansado esperma
Tengo la intuición que algo está a punto de concluir
Así lo leo en el tatuaje verde de aquella ave
Es una leyenda que hasta hoy estaba sorda
Ahora las cosas son muy claras Todas las aves que pasan sobre mi balcón dejan caer una sílaba de ciertos cantos que voy armando
mientras fumo
Y dicen tantas bellas cosas
Y dicen tantas mentiras como estas que ahora tejo
Con mis labios
¿Cómo comprenderte? le pregunto a ese ser cuyas patas son una posesión
¿Cómo destruir todo el recuerdo que carcome la luz?
¿Cómo estar completamente aquí?
Son dudas que tú me expones pues
yo soy tú
Además
¿A quien le interesa?
¿Qué barco quiere llevar el cargamento destinado al naufragio?
Un ave que nace en el océano está marcada por las heces del principio
Y aún así orgullosa levanta sus alas para salir a extraños triunfos
que huelen a sangre desmembrada donde  se cuaja un linaje preciso Son esos que llevan su seña de pico curvo en sus espadas
Signo depredador que siembran en los cadáveres del tiempo
Ya casi nadie reza cuando vienen los vientos abrigando las carnes magras de pájaros rendidos

8 de septiembre 201

 

Fotografía: Jeanloup Sieff 198

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ciclo Literario.