Fotografía y violencia
en la semana de cultura
mexicana de Hungría


 

Mientras personas reales están por ahí matándose entre sí o
matando a otras personas reales, el fotógrafo permanece
detrás de la cámara para crear
 un diminuto fragmento de otro mundo:
 el mundo de imágenes que procura sobrevivir a todos.

Susan Sontag

 

“El fotógrafo de guerra tiene en su cámara no un fusil sino una opción moral, aunque comparta su vida en la vulnerabilidad de todos los que son sujetos de la violencia”, dijo el reconocido fotógrafo húngaro Stalter Gyorgy, en la presentación de la conferencia Fotógrafos mexicanos: historia y forma, que impartió el investigador de la Universidad Veracruzana, especializado en estudios visuales, Lorenzo León Diez, en el Instituto Cervantes de Budapest, en un acto organizado por la Embajada de México en Hungría con motivo de las fiestas nacionales de septiembre de 2016.

Foto: Fabrizio León

La afirmación de Stalter Gyorgy, autor de varios libros que revelan las entrañas urbanas y rurales del mundo transilvánico, -muchos de ellos publicados en conjunto con su esposa, la también reconocida fotógrafa de las etnias minoritarias del país, Horváth Judit, quien estuvo también presente en la sala- fue en respuesta a la pregunta de la embajadora Isabel Téllez sobre qué piensa un fotógrafo de guerra respecto a su vida misma en el instante de fotografiar acciones violentas.

Lorenzo León, antes de la proyección del video de 10, señaló: “Las fotografías  que vamos a ver en esta muestra abarcan los últimos 15 años del siglo XX y los primeros 10 años de nuestro siglo y fueron realizadas por fotógrafos mexicanos que formaron parte en su momento del Departamento Fotográfico de uno de los más importantes diarios de México, compilación publicada en el año de 2009 con el título 25 años en imágenes de La Jornada y es el resultado de una selección que comprende aproximadamente 6 millones de negativos en blanco y negro, copias positivas clasificadas en 7 mil temas y un respaldo digital con 16 millones de imágenes clasificadas por día y por órdenes de trabajo realizadas por más de 50 fotógrafos.”

Agregó que “se trata de  un trabajo monumental que ustedes, ciudadanos húngaros,  como parte de una sociedad que tiene a la fotografía como un territorio consustancial en su cultura visual y que ha aportado importantes creadores a la fotografía universal, como André Kertész, Robert Capa y Brassai, apreciarán cabalmente.”
En el  acto -que fue introducido por Iñaki Abad, director del Instituto Cervantes de Budapest y quien dijo que el evento es muestra de la vitalidad innegable del español en el mundo centro europeo-,  León Diez comentó que una característica fundamental de la presentación audiovisual y la selección de fotos que comentó en proyección en power point, fueron producidas por la cámara óptica y la película foto sensible (cuyo negativo era fuente de cada fotograma) revelada con fluidos químicos e impresa bajo el brillo rojo de la luz de seguridad, “en otras palabras son piezas del fin de la era analógica de lo fotográfico”.

Explicó el investigador a un público atento e interesado que “ son obras de profesionales agrupados en un medio de comunicación impreso en blanco y negro cuyo trabajo es puntual en la cobertura de acontecimientos, tanto los programados como actos públicos, marchas o protestas, como los espontáneos, como accidentes; fotografía de la emergencia, género de gran riesgo y que exige concentración extrema al fotógrafo y cuyos resultados en muchos casos son ejemplos formales de un registro que no está separado de una realización subjetiva y donde los elementos del acontecimiento se definen en el espacio como formas que, en su combinación señalada por la oportunidad, logran una expresión artística”.

Sobre este tema Stalter Gyorgy comentó que las fotografías de guerra de Robert Capa no tienen solamente una trascendencia histórica por lo que revelan (como es el caso de su trabajo en la Guerra Civil de España) sino por quien las tomó, un hombre con una gran cultura visual y destacado exponente de la escuela fotográfica de artistas húngaros.
La selección que se mostró en el video y que fueron comentadas por el investigador de la UV incluyó imágenes del terremoto de 1985, la insurrección indígena del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional de 1993 en Chiapas, la explosión de la estación de gas de San Juanico, el asesinato del candidato del PRI a la presidencia de la Republica Luis Donaldo Colosio, entre otros temas.

En otra sesión de la Universidad ELTE y durante el X Coloquio Internacional  de Estudios Hispánicos León Diez presentó el Número 119 de Ciclo Literario con textos bilingües, pues se distribuye en las escuelas de español de las universidades Eotvos Loránd y  Universidad de Szeged. Ciclo difundió por primera vez en Hungría dos textos que no estaban traducidos: La ciudad de los Magyares, del escritor español Vicente Blasco Ibañez, parte de una crónica sobre el Budapest de 1907 y el poema Hungría, de Rafael Alberti. El número incluyó también una reseña sobre Gyula Krudy y un ensayo sobre la literatura latinoamericana y la húngara.

   En la organización de este evento participó la Secretaria de Cultura del Gobierno de la Ciudad de México, que envío a Budapest un lote de sus publicaciones de arte y literatura que fueron obsequiadas al público asistente.

 

 

Ciclo Literario.