Conciencia y cerebro:
La última entrevista de Jacobo Grinberg

Lorenzo León Diez


En algún día de 1994 Jacobo Grinberg fue entrevistado por una radiodifusora española. Estaba por aparecer en ese país El sabor de la iluminación (Sirio, 1994) que ya formaba parte del Yo como idea (INPEC-UNAM, 1994) y que podríamos considerar su último libro. Planeaba o escribía La Realidad como Conciencia y la Conciencia como Realidad, texto que ya no conoceríamos. En este año se cumplen veinte de su desaparición aún no explicada.

 La siguiente conversación es un interesante hallazgo que se publica por primera vez y con el cual podemos enterarnos, a través de sus propias palabras, de la teoría sintérgica que desarrolló.

 

JACOBO GRINBERG: Le voy a platicar en qué punto me encuentro en el sentido de mi entendimiento de la relación entre conciencia y cerebro, y quizá con eso le pueda yo contestar su pregunta.

Fotografía
Jacobo Grinberg

En primer lugar esta relación es muy clara ya que nosotros interactuamos con una matriz informacional, con un campo informacional el cual contiene toda la información en cada una de sus porciones. Es una matriz informacional de tipo holográfico. Pero no hay en ese nivel cualidad de la experiencia, no hay objetos separados unos de otros, sino que es un campo informacional de una complejidad extraordinaria. Nuestro cerebro interactúa con este campo informacional que algunos llaman el “campo cuántico”; otros, como David Bohm, le llaman “el orden implicado”; la teoría sintérgica le llama “el campo sintérgico”. Pero no importa cómo se le llame. Los físicos actuales están hablando de un “campo pre-espacial”.

El cerebro interactúa con este campo y a partir de esta interacción, como una resultante final del procesamiento cerebral, aparece la realidad perceptual tal y como la conocemos; esto es, los objetos con sus colores, con sus formas, con sus texturas. La información de estos objetos se encuentra dentro de esta matriz informacional pero no la cualidad. El cerebro está encargado de alguna manera de decodificar este campo informacional y la resultante final es la realidad perceptual.

Ahora, en general nosotros tenemos la confusión de ver la resultante final, en lugar de como resultante final, como estímulo primario, y esto resulta de una incapacidad de acceso al proceso. En otras palabras, la resultante final de la interacción del cerebro con la matriz informacional, esta realidad perceptual, se encuentra en el punto final de un proceso y nosotros nos percatamos de ella como observadores, como testigos; nos encontramos en este punto final. No tenemos acceso a cómo se crea la realidad perceptual sino solamente a su resultante final. Y de esta confusión resulta el hecho de que pensemos que esta resultante final no es nuestro producto.

Ahora, desde este punto de vista la capacidad cerebral –– a este nivel, o sea, de esta impresionante decodificación que hace el cerebro de la matriz informacional para dar lugar a la realidad perceptual––  ni siquiera alcanzamos a entender cómo hace el cerebro para lograr este portento, este milagro de la realidad común y corriente de lo que vemos como una imagen visual, de lo que oímos como un sonido. Son tantas las operaciones que se requieren para lograr este verdadero milagro que es la realidad cotidiana, que desde ahí me atrevería a decir que estamos ante un mecanismo, el cerebro humano, con capacidades prácticamente ilimitadas.

Pero no se requiere ir más allá, sino simplemente considerar que esta matriz informacional que el cerebro decodifica es compleja y  más compleja todavía la realidad perceptual, para asombrarnos de la capacidad que tiene el cerebro de realizar lo más común y corriente, que es nuestra percepción visual, auditiva, etc.

Ahora, si ya nos vamos a funciones más sofisticadas, la cosa se complica todavía más. Desde un punto de vista fisiológico no alcanzamos ni siquiera a entender cómo hace el sistema para funcionar de la manera cotidiana en que lo hace. De tal forma que atreverse a decir que hay un límite para este funcionamiento pienso que es demasiado atrevimiento.

ENTREVISTADOR: Entre los trabajos de Jacobo Grinberg los más importantes están dedicados a estudiar a los chamanes mexicanos. ¿Cuáles son las experiencias de chamanes que más le han impresionado?

JACOBO GRINBERG: Mire, es una pregunta que le agradezco mucho porque me va a permitir, a través de este intento de explicación, entender muchas cosas que hasta ahora he tratado de comprender sin mucho éxito.

A mí lo que más me ha asombrado de todo el estudio que he hecho de los chamanes de México es que estos personajes extraordinarios funcionan, o parecen funcionar, en una realidad que no tiene pasos intermedios, una realidad en donde no hay proceso.

Fotografía
Carl Lumholtz/1893

Por ejemplo, Pachita es uno de los casos más asombrosos que yo pude atestiguar. Trabajé con ella varios meses. Venía un paciente a verla, por ejemplo, alguien que tenía un problema pulmonar, y entonces, si ella decidía, de alguna manera podía percibir directamente lo que le sucedía al paciente y lo que el paciente requería para mejorar. Si el paciente lo necesitaba, ella hacía una operación en donde extraía los pulmones enfermos e injertaba pulmones sanos.

Ahora, esto es inconcebible. Vamos, la cirugía actual ya empieza a hacer este tipo de operaciones pero la forma en la que Pachita las realizaba era con prácticamente las manos vacías. El único instrumento que utilizaba era un cuchillo de monte muy burdo, muy grande y además las operaciones eran realizadas en minutos. Era casi instantáneo lo que se hacía. Y yo cada vez que veía esto, y otras operaciones que están descritas en mi libro sobre Pachita, me asombraba cada vez más de la inexistencia de pasos intermedios. Esto es, Pachita sacaba el pulmón enfermo, injertaba el otro pulmón y listo. De alguna manera todo quedaba arreglado. Como si no hubiera necesidad de una serie de procesos que normalmente uno supone que deben de ocurrir para la interconexión de los órganos injertados. Y al preguntarle a Pachita qué pasaba, cómo es que hacía este portento, ella decía que el proceso simplemente ocurría así.

No solamente operaciones de pulmón, sino de corazón, de cerebro; bueno, cosas verdaderamente extraordinarias, siempre tenían esta característica en donde parecería que Pachita estaba localizada como ser sintiente, como ser sensible, en un nivel de la realidad en donde, lo que ella deseaba, ocurría. No había ningún mecanismo aparente entre su deseo y la realización del deseo. Y si su deseo era materializar un objeto, el objeto aparecía mágicamente, de la nada. O si su deseo era desaparecerlo, también ocurría; esto era lo más asombroso.

A mí me ha llevado a muchos años de reflexión este portento que hacía Pachita. Hay otras cosas que hacen otros chamanes que sería muy largo de platicar. Esto lo he publicado en México en siete volúmenes que se llaman Los Chamanes de México. Aunque ningún chamán que yo conocí llegó al nivel de Pachita.  Otro ejemplo es don Panchito, un chamán maya que tenía esta misma característica de estar localizado en un nivel de conciencia directa que se manifestaba en su sensibilidad portentosa, en su capacidad de decodificar información en forma directa.

Yo he tratado de explicar esto en muchas formas, y la verdad es que no he tenido mucho éxito y lo último que he pensado, lo que le voy a platicar, es lo que más se acerca, de acuerdo con mis ideas, a un posible entendimiento de lo que sucedía.

Fotografía
Henri Cartier-Bresson/1948

Decía antes que el cerebro, al interactuar con este campo informacional pre-espacial, como resultante final crea la realidad perceptual. Ahora, lo que yo he pensado es que esta realidad que se crea es el producto final de un proceso cerebral y una vez creada tiene una existencia real. Esto es, lo que estamos viendo, los colores, las formas existen en este nivel que estoy mencionando; son, al mismo tiempo, el producto final de un procesamiento, pero ya que está esto tienen existencia real; pero existen como conciencia, no existen como materia sino existen como conciencia.

De acuerdo con esta idea Pachita estaba localizada en esta conciencia directamente: en la creación; ya no había proceso, y las leyes de esta conciencia que llamamos mundo, que llamamos objetos, que en realidad es pura conciencia de alguna manera, ella las manejaba, y en este nivel no hay pasos intermedios puesto que todo es conciencia, puesto que aun los objetos que percibimos son esta resultante final. Son parte de la conciencia. Entonces si uno está totalmente localizado ahí, si uno no tiene ninguna duda acerca de que la realidad es ese nivel, entonces uno simplemente funciona en ese nivel con las leyes de ese nivel. De tal forma que esto es lo que estoy empezando a concluir después de quince años de estar pensando acerca de, y tratando de explicarme qué es lo que sucedía con Pachita. Y si se fija la explicación es de lo más sencilla que hay, y al mismo tiempo de lo más complejo, como creo que es todo lo que tiene valor, que es simple, sencillo, pero al mismo tiempo complejo.

ENTREVISTADOR: Quizá su teoría sintérgica sea el puente perfecto para entender la realidad entre el universo cuántico subatómico y el orden implicado de David Bohm.

JACOBO GRINBERG: Exactamente, y además yo pienso que es el inicio; esta nueva idea que estoy teniendo se ha convertido para mí en una fuente inagotable de aventuras de la conciencia, en mi propia conciencia, porque esta idea no es nada más intelectual sino viene de una vivencia y estoy intentando vivir en ese nivel. Estoy intentando recordar todo el tiempo esto y ver qué es lo que sucede y es verdaderamente precioso. Uno acepta esta realidad como un milagro, como una creación, como parte de la conciencia. Se santifica lo cotidiano, hay una serie de efectos muy bellos. Todo se llena de amor, hay una hermandad enorme entre todo porque uno entiende que en ese nivel todo está unificado.

ENTREVISTADOR: Los estudios realizados a chamanes como Rodolfo Flores –– quien estuvo en nuestro programa, recordarán nuestros oyentes, antes del verano–– unen la ciencia con la unidad espiritual de conciencia que ellos perciben.

JACOBO GRINBERG: Definitivamente, sí. Mire, la teoría sintérgica afirma que dentro del procesamiento que el cerebro hace para construir la realidad perceptual uno de los últimos procesos es la creación del campo neuronal. El campo neuronal es una matriz, otra vez, pero resultante de la actividad cerebral. O sea, es una matriz de interacciones entre todas las activaciones de las neuronas de nuestro cerebro. Entonces la teoría sintérgica afirma que este campo neuronal interactúa con la matriz pre-espacial y a partir de esta interacción aparece la realidad perceptual. Esa es la teoría sintérgica.

Ahora, dependiendo de las características del campo neuronal, de su sintergia, específicamente de su coherencia y de su densidad informacional, de su frecuencia, será el nivel de interacción congruente con el campo cuántico. Se puede decir hipotéticamente que una persona con un gran desarrollo debería poseer un campo neuronal de alta sintergia; esto es muy coherente, muy equilibrado, pero funcionando en alta frecuencia; y esto le permitiría interactuar con un nivel más básico que un campo neuronal de menor sintergia.

Lo que vimos en el cerebro de don Rodolfo, que sin duda es una gente extraordinariamente desarrollada, confirma lo que acabo de decir: sus nexos de coherencia ––hablando en términos un poco más técnicos––, la máxima densidad de sus nexos de coherencia está localizada en altas frecuencias, si se le compara con sujetos normales de la misma edad cuyos nexos de coherencia están en bajas frecuencias, de tal forma que la evidencia que estamos obteniendo a nivel de laboratorio está confirmando la teoría sintérgica y avalando todas estas ideas que menciono.

ENTREVISTADOR: Los estudios, como decimos, han sido muy complejos, muy largos, han sido muchos años los que ha dedicado Jacobo Grinberg a los chamanes, a dilucidar la interacción de la mente con la materia. ¿En qué momento de sus investigaciones se encuentra?

JACOBO GRINBERG: Estoy entendiendo esta realidad como conciencia, toda la realidad; la realidad que percibimos como conciencia. Y estoy en este punto. Intentando no olvidarme de esto. Refrescándome en cada momento en esta visión. Y, bueno, sigo en el laboratorio y voy a seguir porque hay muchísimas cosas que hacer, muchas hipótesis que probar. Por ejemplo, en este momento vamos a iniciar, espero, estamos pidiendo fondos porque esto va a salir muy caro y no tenemos los fondos; pero esperamos que alguna organización nos ayude a estudiar si existen interacciones directas entre el cerebro de delfines y del ser humano, de tal forma de poder tener evidencias experimentales acerca de, no solamente la existencia de interacciones entre cerebros humanos, que ya tenemos suficiente evidencia, aunque seguimos en este campo, sino si existen interacciones entre el ser humano y otras especies. La hipótesis, la predicción es que sí existen. Que existe una unidad de todos los seres. Esa es una cosa que estamos iniciando. Otra cosa es que estamos esperando a una profesora de la india, una colega, que esta muy interesada en el estudio del “potencial transferido” de la interacción cerebro a cerebro, pero ahora vamos a intentar hacer un experimento a larga distancia entre la India y México. Y ella viene, va a estar tres meses en el laboratorio para quedar de acuerdo, entrenarnos ambos, tener toda una metodología, y vamos a ver si podemos hacer el experimento del “potencial transferido” entre la India y México. Esto es importante porque una de las consideraciones desde el punto de vista que le acabo de mencionar es que, ya como conciencia, existen leyes particulares que no necesariamente son las leyes que conocemos o que conoce la ciencia física, y aunque en este punto no hay un acuerdo, podría haberlo… y una de las leyes de la conciencia es la no localidad, que si se observa en partículas elementales la paradoja Einstein-Podolsky-Rosen, indica que entre partículas elementales hay efectos de interacción no local. ¿Qué quiere decir interacción no local?, quiere decir que existen interacciones instantáneas a distancia que mandan información de una partícula a la otra, y no pueden ser explicadas por la teoría de la relatividad ni por ningún sistema de información, sino sólo si consideramos que en un nivel existe una unidad.

Estamos trabajando duro. Hay todo un equipo de colaboradores que están muy entusiasmados trabajando en el laboratorio. Y estamos empezando a preparar un nuevo libro. De hecho, en México apareció un libro que se llama El Yo como Idea; espero que una porción de este libro ya haya aparecido en España como El Sabor de la Iluminación, de editorial Sirio; no sé, creo que ya debe de haber salido; y estamos preparando un nuevo libro, es un libro coeditado que se va a llamar La Realidad como Conciencia y la Conciencia como Realidad en donde se van a manejar todas estas ideas: la realidad como conciencia, pero al mismo tiempo como producto final de un procesamiento; la conciencia como realidad, de tal forma que hay muchas cosas que hacer gracias a Dios. Con mucha curiosidad por seguir avanzando y con mucho agradecimiento por todo lo que está sucediendo.

 

 

Ciclo Literario.