Reverencia

Enna Osorio


Medianoche: el sol en mi estómago afila sus colmillos. La imagen de un trozo
de carne frita es comprensible, aún dibujada en el sueño, donde empieza a
llover de mi boca y surge el pretexto para hacer algo diferente.

Dejo mi cama hinchada. Camino bajo la luz de mis entrañas. El dolor las
hace parecer un globo. Cada pulsión adquiere la magnitud de un abismo. Sin
embargo, el apetito embelesa y querer otra cosa es imposible cuando en franco
asalto la comida afirma su presencia. Es una sábana de tocino laxo con cuatro
agujeros. La levanto del suelo con la devoción con que se abraza la buena
suerte. Quedo enfocada por los dos orificios superiores. Son ojos para un final
imposible. El siguiente hueco le confiere perfil a mi platillo. Pero el cuarto es
un sepulcro.

Apuntalo la cara con cucharas y palillos para la botana. Me afano en cerrarle
la boca, aunque en el momento, su mirada desde el infinito desfigura el sueño.

Mi hambre es colmada por un brujo agorero.

Fotografía
Pert Morten Abrahamsen

 

Enna Osorio (1977). Poeta ambulante, mujer sujetada al mar. Es rebelde, pos-corriente también. Asiste a talleres literarios para conocer escritores afamados y beber cerveza. Logró obtener una beca y trabaja en ello. Ha publicado en revistas y en algunas antologías; tiene hambre por publicar un poemario propio. Estudió en Disney-UDLA y es princesa.

 

 

Ciclo Literario.