Lo que escucho
en Sicilia

Araceli Mancilla


Para ganar el privilegio de la paz
deshazte de tus privilegios.
Deja de habitar, comer y reír con holgura
cuando muchos sólo tienen lugar para mirarte.
Para ganar el privilegio de la paz,
cuídate de ser gobernado por hombres
y mujeres roídos por la desesperación, pues
será su único interlocutor y las batallas más feroces
quieren salvar el amor propio.
Para ganar el privilegio de la paz
si eres varón, toma a un niño recién nacido;
críalo como una madre hasta que diga sus primeras
palabras y dé sus primeros pasos.
Si eres mujer, haz guardia a solas en la oscuridad,
reconoce sus sonidos y pierde el miedo
a los seres de la noche.
Para ganar el privilegio de la paz,
di No a quienes deciden convertirnos en un
cementerio mientras otros se divierten
sin violencia.
Para ganar el privilegio de la paz
piensa en ella.

Fotografía
Enriqueta Febles

 

 

Ciclo Literario.