Marea

Araceli Mancilla


 

Fotografía
Víctor Rendón

Sobre la plataforma  de cemento
dos piernas abiertas y desnudas por donde
se derrama
bajo el giro desmarañado de la  luz
un hilillo de sangre.
Fresco, ágil, a la velocidad exacta
propia de su sustancia
se dirige a los dedos  en desliz
sosegado de caricia estridente.
El muslo interno lo recibe,
la blanca pantorrilla cede
trastocada.
Y el silencio se tiñe  tomado por sorpresa
mientras ve cómo baja
ese esbelto dios- río que
tibio y liberado
a tus pies se posa.

 

 

Ciclo Literario.