Educación en Veracruz
De la Colonia a la Revolución


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Donato Vázquez

 

En la Nueva España, durante los siglos XVI y XVIII, la Iglesia católica tuvo un papel predominante en la educación, y son los frailes, encargados de la conversión de los indígenas al cristianismo, quienes asumen las tareas educativas que en ese tiempo no se entendían separadas de la enseñanza religiosa. Con admirable sagacidad y perseverancia, los religiosos crearon métodos para el aprendizaje de una segunda lengua y aprendieron ellos mismos las lenguas indígenas para iniciar la educación a través de representaciones  teatrales y juegos para los niños.
El siglo XVIII trajo al Nuevo Mundo las ideas de la Ilustración que renovaron el pensamiento de los religiosos; el pensamiento racionalista fue ganando terreno y, aunque la Iglesia seguía jugando un papel predominante, otro tipo de contenidos se incorporaron a la educación, como las ciencias naturales y el método experimental, la historia y el francés. En este siglo comienzan a establecerse algunas escuelas, aunque la mayoría de los profesores eran contratados para impartir su enseñanza en el seno de las familias. La educación superior prácticamente no existía en la provincia de Veracruz, más que algunas cátedras de filosofía y latín impartidas en el Colegio de Enseñanza Superior de Veracruz por los jesuitas; los interesados en proseguir su educación debían viajar a la ciudad de Puebla, donde el Seminario Palafoxiano cubría esa necesidad.
En 1824, una vez concluida la guerra de Independencia, se promulga la primera constitución en la que se establece la independencia de nuestro país. Veracruz promulga a su vez la primera constitución local en 1825 y establece la obligación de crear una escuela en cada uno de sus doce cantones.
Después de la caída de Maximiliano, Juárez restaura la República en 1867, y propone entonces el establecimiento de un estado laico, lo que supone el destierro de la religión del ámbito de la educación pública. En esta etapa se propone la obligatoriedad de la instrucción primaria, que tiene como propósito “uniformar las conciencias” para crear un orden en la sociedad mexicana.
En diciembre de 1872, el gobernador del estado de Veracruz, Francisco Landero, convoca a los maestros a un congreso pedagógico (el primero de su tipo en México) al que encomienda la creación de un proyecto de ley que rija la educación veracruzana, sentando así las bases organizativas del sistema educativo veracruzano. En 1886, bajo el gobierno del general Enríquez, se dicta el decreto de creación de las escuelas cantonales; 18 primarias para varones en las que se pretendía impartir una enseñanza objetiva y racional. A finales del siglo XIX estaba alfabetizado el 12% de la población veracruzana.
Con el porfiriato llegaron tiempos de “orden y progreso”, sin embargo, las condiciones de pobreza y marginación de amplios grupos sociales, la existencia de grupos políticos opositores al gobierno y el desarrollo de las ideas de justicia y libertad minaron ese precario orden que terminaría en el período revolucionario. A principios del siglo XX Veracruz contaba con 800 escuelas primarias en la ciudad, mientras el medio rural se encontraba desatendido en ese sentido. Como gobernador de Veracruz, el general Cándido Aguilar concibe la educación como un pilar del poder y la ideología revolucionaria y convoca en 1915 a otro congreso educativo. La educación de los campesinos y de clase obrera es el punto central, y en el congreso se propone además evitar el auge del proletariado en las carreras profesionales y encausarlo a la educación agrícola e industrial.

La Universidad Veracruzana


En el ámbito de educación superior, la Universidad Veracruzana es la institución de mayor peso en la entidad. Su primer período de existencia abarca desde su creación en 1944 a 1968, año en que se separa el nivel de enseñanza media de la universidad; en aquel momento estaba formada por las facultades Jurídica y de Bellas Artes, escuelas de enfermería de nivel técnico, secundaria y bachillerato; su presencia se distribuye en Xalapa, Veracruz y Orizaba.
Durante la siguiente etapa que va de 1960 a 1975 se definen las cinco regiones que hoy integran a la Universidad (Xalapa, Veracruz, Orizaba-Cordoba, Poza Rica-Tuxpan y Coatzacoalcos-Minatitlán), convirtiéndola en la universidad geográficamente más descentralizada del país, con toda la riqueza que eso implica, pero también con los retos que supone tal dispersión.
El período de 1976 a 1982 se caracteriza por un enorme crecimiento de la matrícula, con lo que crece la planta de maestros y se crean nuevas facultades en diferentes regiones, sin embargo la estructura académica y los métodos de enseñanza siguieron siendo los mismos, lo que originó ineficiencia y deterioro de la calidad de los servicios y una planta académica con pocas herramientas para enfrentarse a las nuevas condiciones de expansión.
Entre 1983 a 1996 se ubica el período de crisis y consolidación de la Universidad, que entonces se enfrenta a la compleja gama de problemas derivados del déficit financiero y la carencia de proyectos académicos, lo que determina la intervención del Estado para regular la educación superior a través de diferentes programas y estímulos al desempeño y a la formación de profesores.
En 1997 le es otorgada la autonomía a la Universidad Veracruzana y su rector es por primera vez nombrado por una Junta de Gobierno, quienes también nombran al consejo universitario.

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Archivo General del Estado de Veracruz

La educación normal


La Escuela Normal Veracruzana (nacida de la Academia Normal de Orizaba, fundada en 1885) se estableció en la ciudad de Xalapa en 1886, y aunque no fue la primera escuela normal del estado sí fue la de mayor alcance en su historia. Su programa de estudios se dividía en teoría y práctica y los encargados de su desarrollo fueron los pedagogos Enrique Laubscher y Enrique Rébsamen, quien también elaboró las bases de las escuelas cantonales. Las ideas liberales de Rébsamen encontraron gran oposición en la ciudad de Xalapa, sin embargo el gobernador Juan Enríquez lo mantuvo como director de la Escuela Normal, donde permaneció por 14 años hasta que fue llamado por el general Díaz para ocupar otros cargos.
La Escuela Normal entra en una nueva etapa a consecuencia de la Revolución Mexicana; muchos normalistas participaron activamente en la lucha y otros tantos dedicaron sus esfuerzos a la reconstrucción de la nación en el terreno educativo. Los ideales socialistas se manifestaron en un nuevo edificio de la Escuela Normal que se convirtió en internado, donde se desarrollaba una vida colectiva con actividades de trabajo productivo.
En 1964 la Escuela Normal se traslada a su actual edificio, amplía su programa de tres a cuatro años con el grado académico de licenciatura.
       

Nota extraída de Ensayos sobre la cultura de Veracruz, publicación coordinada por José Velasco Toro y Félix Báez-Jorge.  Texto: Educación, de Jenny Beltrán Casanova y Gilberto Domínguez Estrada. Universidad Veracruzana, 2009.

 

 

Ciclo Literario.