Manuel Zardain: un estallido

Julio César Martínez*


“Si tuviéramos que elegir una palabra para describir la obra pictórica de Manuel Zardain no dudaríamos en emplear, entre muchas otras, el concepto de estallido, porque el ritmo dibujístico y cromático se dispara incansable en la superficie de sus cuadros hacia puntos diversos, creando al interior de la imagen principal otras posibilidades visuales que despierten el imaginario del espectador. Es por ello que en un principio las pinturas de este artista orizabeño, sean de gran formato o de pequeñas dimensiones, nos inquietan porque nos deslumbran. Pero ese deslumbramiento, más que nulificar la mirada, nos despierta la pupila que nos lleva desmesuradamente a devorar todo vestigio visual plasmado en sus lienzos. Quizá esta sea la condición existencial de Manuel Zardain, quién a su vez influye, poderosamente en su definición artística y estética de esta producción pictórica que ahora podemos contemplar “

*Catedrático Historia del Arte en la Universidad Veracruzana

Pásele joven
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El esplendor policromático

Veracruzano de nacimiento, desde temprana edad muestra una gran inclinación por el dibujo y la pintura y a los 6 años gana su primer concurso de dibujo en el Colegio México de la ciudad de Orizaba, Ver.
Cuando Manuel, de carácter inquieto y rebelde, se involucra en el movimiento estudiantil de 1968, su familia, temerosa de posibles consecuencias, lo envía fuera del país, teniendo como destino la ciudad de Baton Rouge, Luisiana, en los Estados Unidos de Norteamérica; ahí se inscribe en la facultad de Historia del Arte de la Universidad L.S.U.
No pasa mucho tiempo para que Manuel manifieste su repudio a la guerra de Vietnam y ello queda plasmado en el tema de la obra que exhibe en noviembre de 1968 en el Union de la universidad donde estudia. Más adelante cambia su residencia a Sausalito, California, y ahí se arropa bajo el hippismo.
Pasados un par de años, su naturaleza desasosegada lo lleva a la guerrilla de El Salvador en la que participa de manera activa, aunque también se da tiempo para exponer su obra en la ciudad capital de ese país.
Cuando Manuel regresa a México forma parte de los jóvenes ayudantes que agrupa el maestro Siqueiros para trabajar en el Poliforum de la Ciudad de México; concluído este ciclo participa en diversos talleres como el de la maestra Leonora Carrington y trabaja con maestros de renombre como Chucho Reyes y Gilberto Aceves Navarro, entre otros.
Sean colectivas o individuales, Manuel ha participado en más de 90 exposiciones dentro y fuera del país y ha ilustrado diversos periódicos, libros y revistas.

Dos elementos marcan la obra plástica de Zardaín: los movimientos políticos y sociales en que estuvo involucrado y las vivencias de su infancia entre cafetales húmedos, animales, insectos y exuberante vegetación; de ahí su estilo propio en el que retrata la flora y la fauna con esplendor policromático.

 

 

Ciclo Literario.