El Museo de la Sal


 

A  69 km  al sur de la ciudad de Colima, por la carretera  federal  200 que va a Manzanillo, en  el poblado de Coyutlán ,  municipio de Armería, se encuentra  un museo único en su género: el Museo de la Sal.  Fundado en 1996 por  el Gobierno del Estado de Colima, CONACULTA ,la Universidad de Colima, el Ayuntamiento de Armería, la Asociación de Hoteleros de Coyutlán  y  la Sociedad Cooperativa de Salineros de Colima. Con el objetivo de rescatar , documentar y mostrar al mundo   la rica  tradición e historia de los salineros de la región.  Enclavado en la zona  de  las  bodegas de sal de la Cooperativa de Salineros de Colima, cerca de la plaza principal, en un rústico e imponente  galerón en  madera de palma de coco, construido a  finales del siglo XIX , se ubica  el museo de la Sal.

 Con una impecable  museografía y cómodas instalaciones, este museo permite al visitante adentrarse   por un fascinante  recorrido histórico, social, económico, tecnológico y humano alrededor de  la industria de la sal en el estado de Colima. A  través de  una serie  de maquetas , paneles con textos bien estructurados ,fotografías , instrumentos  y  objetos antiguos. El  museo también cuenta con un espacio dedicado a los cineastas Alberto Isaac, colimense ilustre y Emilio ¨ el    ¨indio¨ Fernández , ya que éste filmo en Coyutlán , por invitación de Isaac, ´La Red¨, 1953 protagonizada por la actriz italiana Rossana  Podestá, película   premiada en Cannes  y  Erotica, 1979  su última película. Otro atractivo de este espacio cultural es la exhibición de la  monumental   ósamenta de una ballena  Jorobada  que en 1977 se varo en las playas de Cuyutlán.

Osamenta de ballena

Breve historia.

Desde tiempos inmemoriales la producción y comercialización de   sal  de  la Laguna de Coyutlán ha sido  parte fundamental  de la vida de los habitantes de esta zona del país. Huixtocihuatl  la diosa de la sal enviaba  a la mesa  del  Emperador Moctezuma la sal de Coyutlán. Con el siglo XVI arriban a Colima los hombres de  Hernán Cortez , y  el  capitán Rodrigo de Brizuela toma posesión del antiguo pueblo de Coyutlán   y  sus salinas ,fundando  la hacienda del mismo nombre. La sola laguna tiene una extensión de 35 km de largo   por 3 km de ancho. En el siglo XVIII  la Compañía de Jesús  adquiere la hacienda de Coyutlán en remate y en 1780  al ser expulsados  los jesuitas de la Nueva España ,pasa a ser propiedad  del empresario en minas Pedro Romero de Terreros, Conde de Regla, considerado  en su tiempo el hombre más rico de la América colonial; sus descendientes  la  venden   en 1873 al  coronel Francisco Santa Cruz  ,llamado el Santa Ana de Colima por haber asumido la gubernatura en tres ocasiones apoyado por el presidente  Porfirio Díaz. Es Venustiano Carranza  en 1919 quien decreta que las salinas de México pasan a ser propiedad de la nación , otorgando concesiones para su explotación. En el caso de Coyutlán la concesión quedó en manos de la familia Santa Cruz; esta permeabilidad de la élite  porfiriana para sobrevivir el movimiento  revolucionario fue  objeto de análisis del historiador Friedrich Katz.  En 1936 la concesión es traspasada a  Catalina y Salvador Echavarría. Finalmente en 1952 la Sociedad Cooperativa de Salineros de Colima, fundada en 1925, adquiere los derechos definitivos  de explotación sobre las salinas de la  Laguna de Coyutlán.
¨El pozo de taplexte¨ tecnología salinera  tradicional , introducida a Colima en el siglo XVI por los  esclavos filipinos  a los modernos¨ Estanques de Concentración ¨.
De febrero a mayo es  época de  la zafra de  sal , es temporada de secas , y la costra superficial de tierra  saturada de sales queda al descubierto cuando las aguas de la laguna se retiran, a esta costra los salineros le llaman :el¨ panino¨. Ahora es el momento de rastrillar con la ¨gata¨, un rastrillo triangular de madera con grandes clavos salientes usado para romper el ¨panino¨ y con palas  ¨amonar¨-amontonar-  la costra de tierra en los ¨comederos¨ -terrenos adyacentes- al   ¨pozo de taplexte¨, una  construcción de dos niveles hecha de madera, palapa ,cal y arena, sobre el piso seco de la laguna ,  en el nivel superior se ubica el filtro o ¨cajete¨ y en el inferior la ¨taza¨ o  pila de ¨salmuera´. El¨ panino¨ se coloca en el ¨cajete¨ un filtro  formado por varias capas de materiales diversos como otates, palapas-hojas de palma de coco- arena  y cáscara de cayaco-una palma silvestre y su fruto- y  se mezcla con agua salobre que se extrae del ¨tajo¨-un pozo pequeño  donde se obtiene el agua salobre usada en el filtrado- el agua filtrada ,¨la salmuera¨-agua con alto contenido de sal en solución-  escurre a la ¨taza¨  que la recibe y la almacena ,  de aquí se vierte en las ¨eras¨ o pilas de evaporación, pequeños estanques con profundidad de 15 cm hechos de piedra , donde por la  acción de sol y el viento la sal se precipita formando cristales; por último la sal se ¨pizca¨-recolecta-y se apila en el asoleadero  para favorecer su secado antes de ser trasportada a las bodegas.  El ¨pozo de taplexte  característico del paisaje salinero comenzó a caer en desuso en la década de 1990 suplido por la tecnología llamada ¨Estanques de Concentración¨ que beneficia a los salineros haciendo más redituable la producción al utilizar medios mecánicos y grandes estanques para el decantado.
Hasta  finales del siglo XIX el principal consumidor de sal fue la industria minera, que la utilizaba en sus procesos para obtener plata. Actualmente se registran más de catorce mil usos para la sal y sus derivados básicamente cloro y sodio usados en la conservación de alimentos, curtiduría,     fabricación  de cerámica y vidrio, acero , textiles, plásticos, pinturas y medicina entre otros. México es un importante productor de sal  a nivel mundial  entre las principales salinas están  Guerrero Negro en  B.C.S, la tercera más grande del mundo, Coloradas- El Cuyo en Yucatán y Coyutlán, Colima.
El museo de la Sal abre de martes a domingo de 10.00 am a 2.00 pm y de 4.00 pm a  6.00 pm y es atendido por el señor Vidal Mojarro Vázquez ,socio activo de la cooperativa. El museo ofrece en su área de souvenirs: costalitos de sal , artesanías en corteza de coco y postales.

Después de visitar el Museo de la Sal  tenemos otros ojos para apreciar estos maravillosos cristales forjados por el sol y el viento  entre las manos de los salineros. Al salir del museo camine por la calle principal hasta llegar a la playa, donde justo en la entrada a mano derecha encontrara  la palapa de Mariscos El Excelente de don Mario Moreno Quintero un lugar excelente para tomarse un agua de coco y comer un exquisito coctel de camarones  o un huachinango fresco preparado a su gusto, mientras disfruta de la refrescante brisa del mar.

 

 

Ciclo Literario.