Un hilo de lluvia laberíntico

Antonio Mestre-Domnar*


 

Fotografía
Lorenzo León Diez. Parisinas / 2010

La humedad es un tiempo inmóvil,
el fragmento de ambición que se escurre:
monedas de tierra para el olvido que nos sitia con la lluvia
―aunque no parezca, el barro es de la época que nos espera adelante.
La humedad es un principio de inocencia,
adentro de nosotros es un bálsamo, alegre su destreza para hacernos pujar,
caer, sentenciar. Paradisíaca su velocidad para volvernos otras cosas
contrarias en el sentido, una pared un mar un hilo de lluvia laberíntico,
la punta de un hilo que nos sigue o nos guía por contrarios.
Lenta leche babilónica la ambición, ésa también es laberíntica y no lo publicita.
El tiempo es primitivo, verbo es la humedad, nada de génesis a secas,
génesis rima con los charcos que somos, más la tierra las andanzas y las habladurías
y los lenguajes de la contradicción: los diez mandamientos al revés,
delicados en su locura, y en su lodo de verdad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Escritor y editor de Gatsby Ediciones. Ha publicado Historia natural del olvido (Universidad Nacional Autónoma de México), Intemperies (Fondo de Cultura Ecónomica). La revista Letras Libres lo clasificó en 2004 como uno de los doscientos mejores poetas de México.

 

 

Ciclo Literario.