Posada del aire

Artemisa Vega


Fotografía
Hojas de Alberto Valenzuela

 

Te invito a entrar en la posada del aire. Grandes lienzos aguardan la gravitación de tu cuerpo en ese bosque. Es de papel y también de silencio. Son las fuerzas de la levedad su simiente profunda. Melodías subterráneas se abrirán a tu paso. Sólo audibles al compás de las venas. Inténtalo, camina, siente. Te verás mecido por un diálogo de evanescencias: a cada avance su navegación de péndola. El tintineo de la madera en su momento más íntimo, al punto del fuego y de la fuga. Acude a este llamado de alas que son hojas que son agua que son viento. Consigue el baile de lo azaroso etéreo. Nervaduras de ocio tramadas por las horas de la cavilación. Cuelga del instante inválido como de la hora postrera que viene y se agosta en su actual pertenencia. Define el rasgo de esos pensamientos que se expanden en lo sólido posible. Sopla y canta a la luz. Que el día entre en la carne por virtud de tus ojos inconscientes y desconozca razones para mostrarte su extensión de celulosa. Pues este espacio esta hecho del tiempo que fluye como la palabra que pronuncias, reconoces y olvidas para continuar.

 

 

Ciclo Literario.